El IPC vuelve a tasas positivas

La baja inflación ahorra al Estado compensar a los pensionistas

El IPC recuperó en noviembre la cota positiva que había perdido en marzo, alcanzando el 0,4%. El dato del mes viene usándose para calcular la desviación sobre la previsión de inflación, pero al ser inferior, el Gobierno no tendrá que compensar a los pensionistas.

El índice de precios de consumo alcanzó un histórico 5,3% en julio de 2008 cuando el precio del petróleo llegó, por su parte, a la cifra nunca vista de 142 dólares por barril de Brent. Desde ese momento, la inflación ha ido reduciéndose hasta que, por primera vez en la serie, entró en tasas negativas el pasado marzo. El viernes, el indicador adelantado del IPC armonizado de noviembre volvió a cifras positivas, al situarse en el 0,4%.

El dato deberá confirmarse el próximo día 15 de diciembre, cuando el INE publica el definitivo, pero queda claro que seguirá estando muy por debajo de la previsión de inflación del 2% que marcó el Banco Central Europeo.

Este hecho tiene una especial importancia dado que noviembre marca la referencia para calcular la desviación de la inflación. Si ésta es positiva, la Seguridad Social ha de compensar a los pensionistas por la pérdida de poder adquisitivo, lo que no ocurrirá este año, por primera vez desde 1998.

En noviembre del pasado año el IPC marcó un 2,4%, una desviación de cuatro décimas al alza que se compensa con 80 millones de euros por cada décima. El resultado fueron 317,5 millones de euros, que el Estado pagó a los pensionistas a comienzos de 2009 y, otros 317,5 millones adicionales para consolidar ese incremento durante los pagos del año. En total 635 millones de euros.

Ganan 1.280 millones

Ahora, por el contrario, la situación se revierte. Del 2% marcado como objetivo de inflación para 2009 al 0,4% registrado en noviembre hay una diferencia de 16 décimas, pero a la baja. Esta cuantía, que los pensionistas ganan sobre el coste de la vida equivale a unos 1.280 millones de euros, ya que el Gobierno incrementó las pensiones con calculando un IPC más alto. Desde el Ministerio de Trabajo aseguran que se trata del "único colectivo que ha mejorado su situación en relación con el umbral de pobreza frente a otros duramente afectados por la crisis".

La Seguridad Social sostiene que la diferencia entre los precios y lo percibido es aún mayor. Estiman que los más de ocho millones de pensionistas han ganado entre 1,6 y 6 puntos de poder adquisitivo adicional, argumentando que las prestaciones han subido este año un 2% para el conjunto de las pensiones contributivas y entre un 3% y un 7,26% para los 2.600.000 pensionistas que perciben complementos a mínimos. æpermil;stos son la diferencia -abonada por el Estado- que existe entre la pensión mínima oficial y la prestación real a la que el beneficiario tiene derecho.

24.735 millones en diez años de 'pagas extras'

La Seguridad Social compensa con una paga extraordinaria a los pensionistas si éstos sufren una pérdida de poder adquisitivo respecto al IPC real. æpermil;sta se calcula en unos 80 millones de euros por cada décima de desviación. En el último decenio, el Estado ha desembolsado 24.735 millones de euros por este capítulo. La situación acontecida este año, en la que la inflación termina siendo inferior a la previsión, tiene su precedente en 1998. Entonces, por primera vez, los pensionistas se veían obligados a devolver parte de las rentas percibidas. Sin embargo, el Gobierno de José María Aznar modificó la norma para evitarlo. Desde entonces, la distorsión sólo es tenida en cuenta si es al alza -como es usual- y salen ganando si ocurre una desviación como la actual.