Incremento

La auditoría aumentó su facturación hasta 730 millones el pasado año

Los profesionales de la auditoría de cuentas consideran que, en esta ocasión, el sector se está viendo reforzado con la actual crisis económica. La facturación del sector se ha incrementado hasta alcanzar los 730 millones en el último año.

El presidente del Instituto de Censores Jurados de Cuentas de España (ICJCE), Rafael Cámara, aseguró ayer durante su intervención en el XVIII Congreso Nacional de Auditoría, que se celebra en Sevilla y que por primera vez reúne a las tres corporaciones que representan a los auditores de cuentas españoles, que en estos años de crisis "los auditores han dado un paso al frente" y se han colocado "en el centro para dar soluciones". Una idea que también apoyó el vicepresidente del Instituto Mario Alonso que afirmó que el papel de los auditores se ha visto reforzado por la crisis "y estamos superando la falta de comunicación que hasta hace un tiempo teníamos con la sociedad para ser capaces de explicar qué es lo que somos los auditores, qué hacemos y para qué valemos".

Cámara añadió que los diferentes agentes económicos, las empresas y los reguladores cuentan con los auditores para cada vez más cosas, les hacen nuevos encargos, y sus informes son cada vez más tenidos en cuenta. Tanto, que la facturación del sector se ha ido incrementando de manera sostenida en los últimos cinco años hasta alcanzar los 730 millones en 2008.

El economista Guillermo de la Dehesa apuntó que en la actualidad los auditores son un ejemplo de integridad, porque han sido responsables "y han pagado cuando se han equivocado", lo que ha incidido en una mejora de su independencia. De la Dehesa contrapuso el buen hacer de los profesionales de la auditoría con el de las agencias de rating, a las que culpó de buena parte de la situación actual, de la que en su opinión aún tardaremos en salir. Explicó que la economía española sólo comenzará a crecer algo hacia finales de 2012. Sostuvo además que el reto de la economía española "y de las grandes del mundo" es recuperar su PIB potencial, que es lo que genera empleo y que estimó poder alcanzar hacia 2014.

Proyecto de ley

Los auditores aprovecharon para calificar de "avance único" la existencia de un proyecto de Ley de Auditoría de Cuentas, que se encuentra en tramitación parlamentaria y que está llamada a reformar la actual ley de 1988. Rafael Cámara señaló que el contar con una nueva ley era uno de los objetivos estratégicos que el Instituto de Censores se marcó después de su llegada a la presidencia de la corporación para eliminar de una vez por todas la responsabilidad ilimitada del auditor y ligarla sólo al daño efectivamente causado.

En cuanto al segundo de sus objetivos, el de la reforma del modelo de supervisión, señaló que la auditoría de cuentas aún necesita encontrar su encaje, pero "yo creo que si es una profesión de interés público, la auditoría acabará por encontrar su encaje y tendremos una posición relevante y tanto a profesión como la supervisión saldrán reforzadas".

Una profesión unida tras años de enfrentamientos

Después de años de enfrentamiento entre las tres corporaciones del sector de la auditoría, el congreso nacional que arrancó ayer de Sevilla puede considerarse el de la concordia. Es la primera ocasión en la que los censores, los economistas y los titulados mercantiles, se muestran unidos. Saben que se la juegan ante la reforma de la ley de auditoría que se avecina, después de tantos años de peticiones, y son conscientes de que los grupos parlamentarios van a ser bastante más receptivos en las enmiendas durante su tramitación ante una profesión unida.