El nuevo modelo económico, a debate

Industria y turismo piden espacio en la Ley de Economía Sostenible

Las patronales reclaman planes específicos para sus sectores

Los representantes de la industria y del turismo reclamaron ayer una inclusión específica de sus sectores en la futura Ley de Economía Sostenible, que hoy estudiará el Consejo de Ministros. A su juicio, según lo que se conoce de ella, la norma pasará difícilmente de una declaración de buenas intenciones.

Cadena de montaje de la fábrica de automóviles Renault en Valladolid
Cadena de montaje de la fábrica de automóviles Renault en Valladolid

Casi cinco meses después de que el presidente del Gobierno la anunciara en el último debate sobre el estado de la Nación, el Consejo de Ministros estudiará hoy el anteproyecto de la futura Ley de Economía Sostenible, el eje fundamental de una estrategia de cambio de modelo productivo que, según José Luis Rodríguez Zapatero, tardará una década en completarse.

El presidente apenas ha aportado hasta ahora algunas de las claves de la ley, que se presenta como un paraguas en el que imbricar reformas y estímulos de diverso calado. Los representantes de algunos de los principales sectores económicos se lamentan del "oscurantismo" del Ejecutivo, al tiempo que reclaman un papel relevante en el esperado texto.

José Luis Castañeda, presidente de la patronal de bienes de equipo Sercobe, explica a CincoDías que la industria sólo sabe de las intenciones del Gobierno por una reunión celebrada hace dos meses y por un "papelito" recibido hace tres días "que no dice nada". De lo que ha trascendido, Castañeda infiere que la norma "va a tener un contenido muy genérico, para rellenar preámbulos en las leyes que se aprueben después". A su juicio, la Ley de Economía Sostenible "debería incluir una planificación específica de la industria como sector competitivo". Con todo, reitera sus dudas respecto a que la norma "pase de ser una declaración de buenas intenciones". También los principales sindicatos han reclamado una planificación respecto de la industria.

En una línea semejante se manifiesta Jesús Banegas, presidente de la patronal de nuevas tecnologías Aetic. "No conocemos contenidos, sino intenciones. El documento inicial que nos mostraron era bastante vacuo, y no incluía ninguna previsión financiera, por lo que se limitaba a un canto de buena voluntad".

Banegas afirma que la economía sostenible debe definirse como el sistema compatible con el medio ambiente que permita mantener el crecimiento a largo plazo. "Para eso", explica, "necesitamos inversiones en tecnología e innovación, y un mecanismo de adaptación a los cambios inherentes a la globalización, que incluya más flexibilidad en las relaciones laborales". A su juicio, el desarrollo de tecnologías útiles serviría a ese objetivo, y propiciaría un impulso exportador "que llevaría al país a un círculo virtuoso". Ahora bien, Banegas duda de que esos objetivos "puedan lograrse por decreto, sino que se requiere una política de Estado que centralice la acción del Gobierno".

"Un eslabón fundamental"

El presidente de la Mesa del Turismo, Juan Andrés Melián, reclamó también ayer en un comunicado que la ley cuyo anteproyecto se estudiará hoy "incluya todos los incentivos necesarios para el sector turístico, clave en la reactivación económica de España". Según explicó, el turismo "tiene que ser un eslabón fundamental de cualquier propuesta de futuro", porque "tiene capacidad intrínseca de ser fuerza motriz de la economía".

Las grandes líneas de una norma cajón de sastre

La futura Ley de Economía Sostenible, que el Gobierno pretende consensuar al máximo con los agentes sociales la oposición (la semana próxima la presentará en el Congreso) se plantea hasta ahora como una amalgama de medidas en numerosos frentes:

-Reforma del funcionamiento de los organismos regulatorios, como la CNMV o la CMT, para dotarlos de un mayor grado de autonomía.

- Reorganización del sistema financiero, que incluya una significativa reducción del número de entidades (fundamentalmente, de cajas de ahorros.

-Establecimiento de estímulos adicionales para reforzar la internacionalización del tejido empresarial.

- Simplificación de las relaciones entre las empresas y los distintos niveles de la Administración, recortando los trámites y cargas.

- Impulso fiscal adicional para incrementar la participación del alquiler frente a la compra de vivienda.

- Estímulo tributario para potenciar la investigación, el desarrollo y la innovación dentro del sector privado.

- Refuerzo de la sostenibilidad de las cuentas públicas con reducción del déficit presupuestario estructural.

- Medidas de lucha contra la morosidad en los pagos, tanto de las Administraciones como de las empresas.

- Incremento de la colaboración del sector público y el privado en la creación y gestión de las infraestructuras.

- Apoyo a las empresas orientadas a los servicios energéticos como foco de futuro de creación de empleo.

- Establecimiento de una estratégico energética a medio y largo plazo.

- Estímulo y fortalecimiento de los recursos relacionados con la sostenibilidad medioambiental.