Salud de la economía china

El regulador ordena a los bancos chinos que controlen los préstamos y los riesgos

La Comisión Reguladora Bancaria de China (CRBC) ha ordenado a los bancos chinos que controlen sus préstamos y gestionen mejor sus riesgos, ante el peligro de que los excesos crediticios alimentados por el plan de estímulo chino contra la crisis puedan llegar a afectar la salud de la economía.

Según recoge hoy la agencia oficial Xinhua, las instrucciones del principal organismo regulador bancario del país se deben al temor de Pekín de que el excesivo nivel de préstamos que provocaron las medidas contra la crisis desemboque en un crecimiento demasiado rápido e inestable en algunos sectores económicos.

El estallido crediticio que se produjo a principios de año empezó a calmarse en julio pasado, pero los economistas chinos insisten en que una política de préstamos demasiado imprudente puede dejar a sus bancos cargados de morosidad.

La Comisión ordenó a los bancos que mantengan un "ritmo estable y sostenible" de préstamos durante las últimas semanas del año, pero no precisó con cifras sus objetivos.

El plan de estímulo oficial ante la crisis, de cuatro billones de yuanes (586.000 millones de dólares/464.000 millones de euros), apoya a distintos sectores, como la construcción, la siderurgia, el motor y la fabricación naval, entre otros, y trata de fomentar el gasto nacional y las inversiones chinas en el extranjero.

Su puesta en marcha provocó que, también siguiendo las instrucciones de Pekín, los bancos chinos dispararan su nivel de préstamos hasta el billón de yuanes al mes durante la primera mitad de este año (98.000 millones de euros/146.000 millones de dólares).

A partir de julio pasado los bancos chinos redujeron ese nivel a la mitad y concedieron préstamos de manera más cuidadosa.

La salud financiera del sector bancario chino, que se mantiene bajo control estatal, ha permitido al país asiático evitar el impacto directo de la crisis hipotecaria que desencadenó la crisis en Occidente.

De hecho, son los bancos, junto con otras empresas estatales, los que financian cerca del 75 por ciento del plan de estímulo contra la crisis.

Entre enero y octubre de este año, los bancos chinos prestaron en total 8,9 billones de yuanes (872 millones de euros/1,3 billones de dólares), muy por encima del objetivo oficial que de 5 billones que se había establecido para todo el año (490 millones de euros/732 millones de dólares). Con todo, sólo en octubre los préstamos ya descendieron un 51 por ciento desde septiembre.

El otro desafío pendiente para el sector bancario chino consiste en controlar los préstamos sin asfixiar a las pymes del país, que contribuyen a más de la mitad del crecimiento económico nacional, y que se han quejado de lo difícil que les resulta acceder al crédito en foros como la reciente cumbre del sector del Foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico (APEC).