Piden cambios en la normativa

El sector fotovoltaico alerta de que España perderá el liderazgo por la "mala" regulación

Las tres patronales fotovoltaicas (ASEF, APPA y ASIF) advirtieron hoy de que España podría perder el liderazgo mundial por culpa de la "mala" regulación que rige el sector, a la que calificaron de "cortoplacista, miope e interesada", y pidieron al Gobierno español una normativa más "ambiciosa".

La cúpula fotovoltaica se reunió hoy en Madrid para la presentación de un estudio elaborado por la asociación europea EPIA y la consultora A.T. Kearney, que revela que esta energía solar se abaratará anualmente un 8% en los próximos años, una reducción de precios que no se prevé para ninguna otra fuente eléctrica.

Según los responsables del estudio España debe fijarse un objetivo de, al menos, 20 gigavatios fotovoltaicos instalados en 2020.

El vicepresidente de la Asociación Empresarial Fotovoltaica (AEF), Javier Gorbeña, criticó la "absoluta indecisión" que sufre la industria y afirmó que el actual marco regulatorio, basado en un sistema de cupos, "no está funcionando adecuadamente".

Futuro hasta 2020

Recordó que en breve habrá que decidir el futuro del sector hasta 2020 y pidió al Gobierno que tenga en cuenta las recomendaciones del estudio para que la industria fotovoltaica española mantenga su posición de liderazgo.

Aseguró que de no afrontar cambios regulatorios algunos "no podrán aguantar más" y España perderá la oportunidad histórica de ser líder mundial en una tecnología por primera vez.

El presidente de APPA Solar Fotovoltaica, Javier García Breva, afirmó que el problema de la fotovoltaica no es la tecnología sino la "mala regulación" y dijo que el mundo no se termina en 2012, en referencia a la reciente aprobación por parte del Consejo de Ministros de la potencia eólica y termosolar a instalar en España hasta ese año.

Exigió al Gobierno que defina cuanto antes un escenario a 2020 para cumplir con las directivas europeas y agregó que la actual normativa de cupos es "cortoplacista, miope e interesada" porque sólo resuelve los problemas de "mañana", no ve lo que pasa en el resto del mundo y retrasa el cambio de modelo energético.

La fotovoltaica ya forma parte del sistema porque aporta el equivalente a 8 centrales de ciclo combinado y en agosto cubrió el 4 por ciento de la demanda total eléctrica, añadió.

Por su parte, el presidente a la Asociación de la Industria Fotoltaica (ASIF), Javier Laso, lamentó que la industria en España discurre por una senda "muy limitada" porque el Ejecutivo le ha marcado un camino "muy estrecho" del que está intentando salir mediante el apoyo del "autoconsumo".

Análisis de varios escenarios

El estudio de EPIA, basado en entrevistas a más de cien expertos, analiza varios escenarios de implantación de la fotovoltaica en Europa, entre los que destaca el que fija un objetivo de cubrir el 12% del suministro eléctrico europeo en 2020.

Según el informe, este objetivo se puede lograr si se avanza en asuntos como la integración de red, las interconexiones, la competitividad en costes o una regulación adecuada.

Añade que España tiene una "posición privilegiada" porque cuenta con una industria "capaz y competitiva" y con un alto grado de irradiación solar, al tiempo que constituye un puente natural en la región mediterránea.

Además, la integración de futuras capacidades fotovoltaicas no supone una complejidad adicional, a diferencia de otros países, y la paridad de red en el segmento residencial se puede alcanzar en un horizonte temporal no superior a tres años.

La clave está en un "entorno regulatorio adecuado", añade el informe, en el que se recuerda que España deberá presentar en junio de 2010 su Plan Nacional de Acción de Energías Renovables (NREAP), con propuestas concretas para alcanzar el objetivo global europeo de cubrir el 20 por ciento de la demanda con fuentes renovables.