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El fantasma de Terra aún vaga por los parqués
El fantasma de Terra aún vaga por los parqués

El fantasma de Terra aún vaga por los parqués

La salida a Bolsa del icono de la burbuja 'puntocom' cumple 10 años

El 17 de noviembre de 1999 salió a cotizar a Bolsa Terra. Comenzaba una nueva aventura para la compañía y para el propio mercado español, que se adentraba a través de este valor en un fenómeno financiero y tecnológico que se prodigaba en todo el mundo. Las puntocom estaban de moda y consiguieron como nunca enganchar al inversor. Terra, que realizó la mayor OPV del mercado español en su día, cerró la primera sesión con un alza del 213%; tres meses después valía un 1.234% más. Llegó a ser la tercera mayor compañía del Ibex, con una capitalización superior a los 40.000 millones. "Todo lo que tenía que ver con internet parecía que iba a ser el futuro de la humanidad. Los inversores no sabían realmente en qué invertían y todo estaba basado en la promesa de beneficios futuros. Se compraban acciones con unos múltiplos desorbitados", explica Javier Barrio, responsable de ventas institucionales de BPI. Se había creado una burbuja en toda regla.

El auge bursátil de Terra duró sólo tres meses. El declive del valor, y de las puntocom, comenzó en febrero de 2000, y la caída, al igual que la subida, arrastró a muchos inversores. La compañía debutó a 11,81 euros, marcó récord en 157,6 en febrero y el canje de la fusión con Telefónica, en 2005, valoró cada acción en 5,15 euros, incluyendo dividendos. "Lo peor de todo es que la bajada duró años y eso fue lo que más daño hizo. Yo tuve muchas discusiones con clientes que querían invertir a pesar de los precios tan exagerados que ya había alcanzado la acción. Hay gente enganchada a todos los niveles", explica Luis Benguerel, de Interbrokers. Y es que Terra llegó a subir por encima de 157 euros, pero hubo analistas que fijaron potencial hasta 200.

La empresa dejó de cotizar en la Bolsa en julio de 2005 tras la fusión con Telefónica. La solución que dio la teleco a los accionistas fue un canje de dos acciones de la matriz por cada nueve de la filial. Los que acudieron a la OPV y no vendieron han visto reducida drásticamente su inversión. El ejemplo es claro: para quien acudió a la oferta con 1.000 euros, ese dinero se había incrementado hasta 13.340 en febrero de 2000. Hoy, sin embargo, tendría 585. Desde que se hiciera efectivo el canje en julio de 2005, se ha recuperado un 34% de la inversión gracias al buen comportamiento que ha seguido Telefónica.

"Nos dejamos llevar por las corrientes compradoras. No se ha aprendido nada desde entonces"

Los analistas están convencidos de que, pese a todo, el caso de Terra no ha servido de lección para el mercado. "Se han producido fenómenos recientes que rememoran a lo que ocurrió con la tecnológica. En el boom inmobiliario, las empresas alcanzaron en Bolsa precios sin razón. En España se compraban pisos pensando en que subirían en un futuro. Ha sido una inversión especulativa. Es el resultado, en definitiva, de lo que significa la codicia", señala Javier Barrio.

Luis Benguerel, por su parte, asegura que burbujas ha habido siempre, y que seguirán. "Son ciclos. El mercado se mueve por avaricia. En este momento el Ibex acumula una subida superior al 70% desde mínimos de marzo y hay clientes que si ganan un 25% en el año te dicen que es poco. Aún no seguimos dejando llevar por las corrientes compradoras. Por desgracia no se ha aprendido nada con Terra", explica.

Un analista, que prefiere mantener el anonimato, incluso reconoce cómo también puede haber fallos por parte de los profesionales: "Yo perdí todo lo que había invertido en Meta4 cotizaba en el Easdaq, después Nasdaq Europe. Me fié de los rumores y..." El estallido de la burbuja tecnológica dio al traste con todos los nuevos mercados, incluidos el español, que fueron creados para acoger a los valores tecnológicos. Nasdaq sigue siendo el máximo exponente del sector. La reciente crisis financiera, la mayor desde 1929, ha desvelado también como aún se sigue invirtiendo bajo expectativas y el nulo desconocimiento de algunos productos que se comercializan en el mercado.

Un valor del Ibex

Terra consiguió ponderar en el Ibex 35. El 14 de febrero de 2000, día en que tocó récord, se convirtió en la tercera mayor compañía del índice con una capitalización superior a los 40.000 millones. Su peso, del 10,58%, era superior al del Santander (10,45%) y casi duplicaba el de Endesa.