Seguros de automóvil

Freno al todo riesgo

En busca de ahorros, los españoles están asegurando sus coches con pólizas más bartas y menos coberturas.

Freno al todo riesgo
Freno al todo riesgo

En menos de un mes, Francisco Sterling, ingeniero de telecomunicaciones, ha dado a la aseguradora de su coche, un Volkswagen Touran del año 2005, cuatro partes de daños en chapa y pintura. Su propósito es dejar el auto impecable antes de traspasar su seguro a otro que, aunque cubra menos riesgos, sea más barato.

Agobiados por la recesión, muchos propietarios de vehículos están procediendo de esta forma, sobre todo -según la aseguradora Generali- los clientes con pólizas sin franquicia.

"Efectivamente", confirma Juan Carlos Duerto, director de particulares y familias de Pelayo Mutua. "La situación económica está provocando que los asegurados opten por contratar o traspasar sus pólizas a riesgos más básicos cuyo importe es menor". "Cuanto mayor es la antigüedad del vehículo más se reducen sus coberturas", añaden en Allianz.

Otros prefieren esperar a tener una magulladura realmente grande antes de repararla para evitar que la compañía les suba la prima por el aumento del número de siniestro.

Habituado a crecimientos sostenidos, el seguro de autos es el que más está sufriendo los efectos de la recesión. Según ICEA, una cooperativa dedicada al estudio del sector, mientras que el conjunto de la actividad crece un 0,6% a septiembre, los ingresos por primas de este ramo caen el 6,2%.

La mayoría de empresas atribuye esta situación a la disminución de la prima media por vehículo contratado, una tendencia que se inició hace algunos años y que el descenso de las matriculaciones ha agudizado.

"El ramo del automóvil está viviendo desde hace varios años una dura competencia que se ha acentuado todavía más por la crisis", explican fuentes de Mapfre. "Esto ha ocasionado un descenso general en la prima media por vehículo asegurado que, unido a un previsible repunte de la siniestralidad, podría derivar en un aumento del ratio de daños".

Esta combinación preocupa al sector porque, como advierten en Generali, "al final se traducirá en una reducción del margen de resultados".

Ciertas empresas ya lo están notando. La facturación de Pelayo en el tercer trimestre cayó un 6,3%, hasta los 370 millones, debido fundamentalmente a la disminución de la prima media, ocasionada a su vez por el cambio de los clientes hacia coberturas más básicas en el segmento de coches.

Este descenso de ventas, sumado al aumento de partes previos a la disminución de coberturas, provocó que el beneficio de la mutua bajara un 46,3%. "Los clientes se están orientando desde seguros a todo riesgo hacia seguros a terceros, donde la diferencia de prima puede generar un ahorro medio de 450 euros anuales", precisa Duerto.

Edward Condie, subdirector del negocio de automóviles de Segur Caixa, dice que el año pasado el 50% de sus clientes nuevos contrataba un seguro a todo riesgo y otro tanto, a terceros. Este año, en cambio, si bien la cartera de clientes que renuevan se mantiene estable, el 56% contrata seguro a terceros, con la consecuente reducción en pólizas a todo riesgo.

Lo curioso es que si hace algún tiempo las aseguradoras se enfrascaron en una guerra de precios para captar beneficiarios, ahora son éstos los que están tomando la iniciativa. "Hay un porcentaje de clientes que está rotando entre las compañías", dice Pedro Merino, director técnico de autos de Caser.

Pero incluso si no cambian de aseguradora, los dueños de coches están buscando las opciones más baratas dentro de la misma empresa. "Los clientes quieren ahorrar dinero en todos los ámbitos de su economía personal y uno de ellos es el seguro del coche", dice María Dolores Dan causa, consejera delegada de Línea Directa. La ejecutiva aclara que si bien el número de pólizas vendidas por su firma ha crecido un 11% este año, ha visto un trasvase de contratos de todo riesgo a terceros.

No han apreciado ningún aumento importante en el número de partes recibidos por daños de chapa y pintura que hiciera pensar que los clientes están arreglando sus coches antes de cambiar de modalidad. En Generali han visto que clientes con coberturas de daños de gama alta ajustan las pólizas a la coyuntura actual, hacia primas más baratas.

La que sí ha detectado un aumento "muy significativo" de la frecuencia y el coste de los siniestros es Axa, aunque no puede asociarlo a un cambio de contratos. "Mucha gente se decanta por contratar seguros a terceros básicos en lugar de ampliados", comenta Jaume Miguel, director de autos de Axa. "Definitivamente, no es la mejor opción y la diferencia de precio es muy poca".

Ayuda a los desempleados

La Mutua y Caser apoyan a sus asegurados ante la coyuntura de recesión económica y el aumento del desempleo. Mutua Madrileña ha puesto en marcha un seguro de protección de pagos por el que se hará cargo durante dos años y hasta el 1 de noviembre de 2011 del importe de todas las pólizas contratadas por sus mutualistas en caso de desempleo.

El nuevo servicio garantiza el pago cuando el tomador quede sin trabajo con derecho a paro, hasta un límite de 1.000 euros en dos años. Pueden beneficiarse de esta medida los asegurados que se hayan quedado en paro a partir del 1 de enero de 2009, siempre que hayan cotizado a la Seguridad Social por cinco años y fueran trabajadores por cuenta ajena.

En caso de que un cliente de Caser quedara desempleado durante la anualidad del seguro, y sufriera una avería mecánica o eléctrica grave (por un importe superior a 2.000 euros), la aseguradora cubriría el 100% del importe.

El tomador ha de tener un contrato laboral indefinido al inicio del ejercicio, la póliza una antigüedad mínima de seis meses en la fecha de inicio del desempleo y el turismo o monovolumen no podrá tener más de 8 años.