Energía

La CNE defiende un sistema como el de las renovables para el carbón

La CNE defiende alternativas al sistema propuesto por el Gobierno para garantizar el consumo de carbón por parte de las eléctricas. La principal: un sistema de primas al carbón similar al que existe para las energías renovables.

El consejo de administración de la Comisión Nacional de Energía (CNE) se reunió ayer de manera extraordinaria para estudiar el Real Decreto elaborado por el Gobierno para incentivar el uso de las centrales eléctricas que funcionan con carbón nacional, de forma que se cumpla lo pactado en el Plan del Carbón y se acabe con la crisis que está llevando al borde del colapso a las empresas mineras.

La conclusión del regulador es que el Ejecutivo o bien debería poner en marcha mecanismos alternativos distintos a los que quiere aprobar, o bien tendría que introducir una serie de mejoras en su propuesta legislativa. El consejo se pronunció a este respecto por unanimidad, con la excepción de Luis Albentosa, uno de los vocales propuestos por el PSOE, según explicaron en fuentes conocedoras de la reunión.

En concreto, la CNE defiende dos alternativas para también lograr que se reactive el uso de las térmicas. En primer lugar, apuesta por un sistema de primas para las centrales que usen carbón autóctono, con el fin de que sean competitivas respecto al resto de plantas. Según el organismo, "esta medida sería similar al sistema de incentivos existentes para las instalaciones de régimen especial", es decir, para energías renovables como la eólica o la solar.

El regulador aboga por excluir a la minería a cielo abierto de las garantías del Plan del Carbón

Sólo la minería subterránea

A su juicio, esta medida tendría un impacto sobre el precio de mercado de la electricidad "poco significativo" si se limitan las cantidades de carbón nacional que estarían obligadas a consumir las eléctricas. En concreto, la CNE quiere que queden fuera del Plan del Carbón las producciones de mineral a cielo abierto y que sólo se contemple la minería subterránea. La minería a cielo abierto supone un 35% de la producción total contemplada en el actual Plan hasta 2012, lo que equivale a entre 3,5 y 3,2 millones de toneladas de carbón (en función del año de referencia).

La segunda alternativa que propone es parecida a la que barajó en un primer momento Industria: articular un sistema que retribuya a las centrales de carbón de forma complementaria al mercado a través de los pagos de garantía de potencia. El resto de tecnologías mantendrían estos pagos pero vinculados a la disponibilidad de las centrales.

Propuestas para evitar que se manipule el mercado

El acuerdo cerrado por el consejo de la CNE también recoge seis propuestas para mejorar el sistema diseñado por el Gobierno para garantizar el consumo del carbón nacional, ante la posibilidad de que el Ejecutivo no opte por ninguna de las dos alternativas defendidas por la Comisión. En general, las mejoras tratan de evitar que pueda manipularse el mercado eléctrico.

Así, aboga por instrumentar todos los costes derivados del modelo en un cargo regulado para evitar que éstos sean asumidos por las comercializadoras eléctricas; por afinar el sistema a la hora de calcular el lucro cesante que cobrarán las centrales que se vean desplazadas por el carbón; por permitir la participación de estas centrales en el mercado intradiario y los servicios de ajuste; y por excluir de este sistema a la cogeneración de régimen ordinario y a los gases siderúrgicos.