Transporte

Iberia resiste en el puente aéreo por el retraso del AVE en lograr 350 km/h

Iberia y Vueling mantienen el tipo en los tráficos de conexión entre Madrid y Barcelona frente al empuje del tren de alta velocidad. El AVE, que logró arrancar 35 puntos de cuota al puente aéreo en ocho meses, sólo le ha robado tres puntos en el último año. El retraso del tren veloz en alcanzar la velocidad prevista de 350 km/h limita sus armas competitivas.

La guerra a muerte entre el tren de alta velocidad y el avión en la ruta española más densa y comercialmente más relevante, el corredor Madrid- Barcelona, se viene resolviendo con un resultado de tablas en los últimos doce meses. El espectacular lanzamiento del servicio del AVE entre las dos principales ciudades españolas en febrero de 2008 consiguió en los ocho meses siguientes que la cuota de mercado del ferrocarril pasara del 12% inicial al 47% en septiembre.

Sin embargo, lo que se presumía una victoria rápida y aplastante se ha convertido durante el último año (de septiembre de 2008 a septiembre de 2009) en una pugna de desgaste en la que el tren de alta velocidad sólo ha logrado arañar tres puntos de cuota a sus competidores aéreos: del 47% al 50%.

Dos son las principales razones del frenazo en seco en la ascensión del tren veloz en la ruta Madrid-Barcelona, según diferentes fuentes consultadas. La primera es la reacción de Iberia y de su participada de bajos costes, Vueling, que, lejos de ceder ante el ímpetu del AVE, tal como hiciera en 1992 en la ruta Madrid- Sevilla, ha puesto todas sus fuerzas en mantener la batalla.

La segunda razón está directamente relacionada con las dificultades que, desde hace dos años encuentra el tren de alta velocidad para elevar su estándar de velocidad punta de los 300 km/h actuales a los 350 que permite tanto el diseño de la línea, como los trenes de S-103 fabricados por Siemens.

Las actuales limitaciones de velocidad del AVE (no sólo en el Madrid-Barcelona, sino también en el resto de las líneas en explotación) vienen determinadas por el retraso de la puesta en servicio del nivel 2 del sistema de seguridad y señalización ERTMS, cuyo concurso es imprescindible a 350 km/h. Fuentes de Renfe y de Adif negaron que exista ningún tipo de problema en la puesta en operación del nivel 2 del ERTMS y señalaron que la decisión de elevar la velocidad punta del AVE a 350 kilómetros por hora se adoptará "en el momento que se considere oportuno".

Fuentes de Thales, por su parte, señalaron que en este momento se están terminando las pruebas del nivel 2 del ERTMS y que cuando se concluyan se iniciará el proceso de validación, que podrá durar hasta mediados de 2010. Hay que recordar que la señalización del tramoMadrid-Lérida la ha instalado el consorcio Ansaldo-Cobra y entre Lérida y Barcelona, el consorcio Thales-Dimetronic, mientras que los equipos a bordo de los trenes han sido suministrados por Siemens.

La velocidad, clave

La velocidad del AVE se ha convertido en un factor competitivo de primera importancia en la pugna con el avión por el tráfico entreMadrid y Barcelona. En los últimosmeses Iberia y Vueling, aunque también las otras aerolíneas en la ruta, Spanair y Air Europa, han podido mejorar la fiabilidad de su operación con la entrada en servicio de la Terminal 1 del aeropuerto de El Prat. Con esta incorporación, el tiempo real del viaje por avión puede situarse entre dos horas y dos horas y media, según el punto de partida y de llegada en las ciudades de cada viajero, según estiman las fuentes citadas.

Si el AVE subiera su velocidad a 350 km/h el tiempo de viaje desde la estación de Atocha a la de Sants sería de dos horas. Habría que sumar otra media hora para cubrir el recorrido de partida y de llegada a los respectivos puntos de destino. En estas condiciones, el tren igualaría los mejores registros del avión. Sin embargo con las velocidades actuales, el AVE consume entre dos horas y media y tres horas y cuarto únicamente entre el trayecto entre las dos estaciones.

Vueling, el tercero en discordia

Iberia tomó la decisión la pasada semana de reducir en un 35% los precios del puente aéreo, con una nueva tarifa de 129 euros por trayecto, si se compra ida y vuelta. El drástico recorte de precios va dirigido contra la presión del tren de alta velocidad en la ruta Madrid-Barcelona, pero también a contener el ascenso de una compañía, Vueling, en la que controla el 45% del capital.

"Iberia ha decidido disparar contra todo", afirman fuentes del sector. Pero lo cierto es que, si bien el AVE cuenta con ofertas en internet que pueden considerarse como tarifas reducidas, la mayoría de sus precios han estado siempre referenciados a los que aplica Iberia en el puente aéreo. Ahora, además, le toca responder al movimiento de la compañía que preside Antonio Vázquez.

Vueling, por el contrario, tiene una estructura de costes que le permite manejarse con tarifas reducidas de manera que se pueden encontrar en su oferta billetes de ida entre 39 y 89 euros.

Las otras dos aerolíneas con presencia en el mercado entre Madrid y Barcelona, Spanair y Air Europa, han decidido que la intensidad de la batalla con el AVE y entre las líneas aéreas exige un concurso de recursos que no se justifican por el descenso de la rentabilidad que impone la lógica de la bajada de precios. Ambas compañías mantienen su presencia para aportar tráfico a sus redes respectivas.