Según The Economist

Brasil podría ser uno de los países más ricos antes de 2050

Brasil podría convertirse en una de las cinco economías más potentes antes de mediados de siglo, según un informe especial sobre negocios y finanzas en el país sudamericano que publica en su último número el semanario The Economist. Según el avance de este informe difundido hoy, si la estabilidad política y económica de Brasil perdura, este país podría situarse en el club de las economías privilegiadas del mundo.

"Brasil está en racha", dice el análisis de The Economist, que subraya que este país nunca se había visto antes en una situación en la que convivieran democracia, inflación controlada y crecimiento.

Se destaca que Brasil fue uno de los últimos países en verse atrapado por la actual crisis económica internacional mundial y que ha sido uno de las primeros en salir de la recesión, viendo su economía reducida únicamente durante dos cuatrimestres.

"Parece que muchas cosas positivas están sucediendo en Brasil en estos momentos," comenta John Prideaux, autor del informe.

Son muchos los datos que invitan al optimismo: el país es autosuficiente en cuanto a suministro petrolífero, va a conceder un préstamo al Fondo Monetario Internacional y uno de sus fondos de inversión extranjeros ha crecido en un 30 por ciento cuando este sector muestra un declive del 14% en el resto del mundo.

El informe especial examina cómo ha surgido este reciente éxito y cómo las empresas tanto nacionales como extranjeras pueden sacar provecho de la nueva estabilidad en el país.

"Todavía perduran muchos problemas", admite The Economist, que añade que "sin embargo otros países también se enfrentan a problemas similares, pero Brasil ha conseguido un progreso real."

El informe también aborda el lado oscuro de Brasil, citando a los políticos corruptos, un sistema legal poco funcional y un índice de homicidios y asesinatos altamente preocupante.

En el otro extremo de la balanza, se menciona la capacidad de desarrollo legislativo que ha demostrado la nación en materia económica y de regulación de mercados financieros.

"Gracias a esta nueva estabilidad, la mejor cara de Brasil tiene muchas más posibilidades de imperar", concluye Prideaux.