Barrera comercial

China responde a los aranceles de EE UU con una investigación a los coches importados

El gobierno chino calificó hoy de "discriminatorios" los aranceles impuestos por Estados Unidos contra los tubos de acero fabricados en China, la mayor barrera comercial impuesta por Washington contra Pekín, y decidió abrir una investigación sobre autos importados de EE UU.

"Esperamos que Estados Unidos cumpla los principios de libre comercio y no discriminación en consonancia con las leyes de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en este asunto", señaló hoy el viceministro de Comercio Yi Xiaozhun, en una rueda de prensa, al referirse a los aranceles sobre los tubos.

El problema fundamental, prosiguió Yi, es la caída de la demanda de consumo debido a la crisis global, y a partir de ahí EEUU debería "tomar una determinación final justa" sobre el conflicto.

La medida, aprobada ayer, jueves, se produce en vísperas de la primera visita a China del presidente de EE UU, Barack Obama, del 15 al 18 de noviembre.

Washington aprobó ayer estos aranceles antidumping (por competencia desleal) preliminares en una horquilla de entre un 36,53 y un 99,1 por ciento sobre tubos de acero chinos usados para extraer petróleo de los yacimientos.

Se trata de la medida comercial más potente aplicada por Washington hasta ahora contra China, ya que afecta a un volumen de exportación china de 3.200 millones de dólares (2.148 millones de euros), según datos de la Administración de Aduanas de China de 2008. El dato de 2008 triplica al del año anterior. "Se trata de un gran caso", dijo Yi, "que preocupa profundamente a China".

En septiembre, Obama impuso un arancel del 35 por ciento contra los neumáticos chinos que afecta a un volumen de importación de casi 2.000 millones de dólares.

El Ministerio de Comercio expresó hoy en su página web su "decidida oposición a estas medidas proteccionistas", una reacción suave que busca evitar crispaciones durante la visita de Obama. Sin embargo, la misma cartera anunció hoy una investigación sobre los turismos importados de EE UU con capacidad para dos o más litros de combustible, y sobre vehículos deportivos.

La Asociación de Fabricantes de Automóviles (CAAM, siglas en inglés) acusa al Gobierno Federal de EEUU y al Estado de Michigan de haber ofrecido por lo menos 31 programas de subsidio a sus fabricantes y exportadores y de incumplir las leyes impositivas.

El ministerio dijo que mantuvo el martes consultas con EEUU y tomó la decisión en línea con las leyes antidumping y antisubsidio de China.