Inmobiliario

Iurbentia suspende pagos y deja una deuda de 10 millones con Caja Madrid

La promotora inmobiliaria Iurbentia, con planes para la edificación de 2.650 pisos en cinco comunidades autónomas, ha solicitado el concurso de acreedores con un pasivo de más de 30 millones. El principal acreedor es Caja Madrid, que concentra la tercera parte de las deudas totales. Banco Sabadell tiene pendiente de cobro más de cuatro millones.

Iurbentia presentó el miércoles el concurso de acreedores ante el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Bilbao y ayer celebró en un hotel de Madrid una junta extraordinaria. A la reunión acudieron la mayoría de los 56 inversores de la sociedad, algunos con sus abogados. Tras la votación, el 57% del capital apoyó el recurso a la antigua suspensión de pagos, mientras otro 12%, representado por filiales del grupo Afer, se opuso a esa medida.

La crisis de Iurbentia deja de nuevo en evidencia la decadencia del negocio del ladrillo. La promotora inmobiliaria, con mayoría de accionistas vascos, no ha podido finalmente materializar ninguno de sus proyectos empresariales, que incluían la edificación de 2.650 viviendas en cinco comunidades autónomas (Aragón, Castilla la Mancha, Castilla y León, Extremadura y País Vasco). Su plan más ambicioso, denominado Puerta Bilbao, incluía la construcción de 2.000 pisos y un complejo comercial en las cercanías de la capital vizcaína. Su diseño incluía una inversión de 660 millones sobre el terreno ocupado por la planta química de la antigua Sefanitro, que en su última etapa industrial fue propiedad del empresario Juan Miguel Villar Mir.

Sólo planos y maquetas

Santander, Caixa Catalunya y Caja Cantabria, un millón cada uno sin cobrar

Esos proyectos se quedaron en la fase de los planos y las maquetas. Sólo permanecen las deudas. En concreto, 30,2 millones de pasivo. El principal acreedor es Caja Madrid (más de diez millones pendientes de cobro), seguido de Sabadell (créditos por encima de los cuatro millones). La caja no quiso hacer comentarios al respecto, mientras que fuentes de Sabadell señalan que la deuda está cubierta con garantías reales.

La lista de los acreedores financieros sigue con Banco Santander, Caixa Catalunya y Caja Cantabria, cada uno con más de un millón de euros en su pasivo a cuenta de Iurbentia. Banco Popular y Bancaja han resultado menos afectados, con tan sólo 18.000 y 16.000 euros, respectivamente. Entre los acreedores también aparecen ingenieros, arquitectos y el Departamento de Hacienda de la Diputación de Vizcaya, pero con pequeñas cantidades.

Iurbentia accedió a estos préstamos por la fórmula de la garantía hipotecaria, con el aval de sus suelos en propiedad. Según sus datos oficiales, sus operaciones, tanto de pisos como de locales comerciales, se iban a realizar sobre terrenos que sumaban 631.000 metros cuadrados. Iurbentia, en sus momentos de esplendor, llegó a poner su nombre al equipo de baloncesto de Bilbao en la ACB.

Hacia una liquidación ordenada

Iurbentia camina a su liquidación ordenada. La junta extraordinaria de accionistas de la empresa aprobó ayer el traslado de la sede social de Madrid a Bilbao. En la capital de España ya no opera en sus oficinas de la calle Serrano, ni en las que tenía abiertas en la ciudad del Museo Guggenheim. Ya cerró otras delegaciones en Extremadura, Aragón y las dos Castillas. Tampoco tiene empleados en plantilla y ninguna de sus promociones llegó a convertirse en realidad. En las más avanzadas, la empresa tendrá que devolver el dinero a los clientes que habían adelantado el dinero en inversiones sobre plano. En el proyecto Puerta Bilbao, Iurbentia impulsó la creación de una cooperativa de propietarios para financiar las obras, y a los que se adhirieron les reclamó una cantidad inicial por encima de los 20.000 euros. Entre los que más han perdido están los propios socios de la promotora inmobiliaria. Los 56 inversores llegaron a desembolsar 36 millones en sucesivas ampliaciones de capital para financiar sus planes.