La UE comienza la criba de candidatos a presidir el club comunitario
Anoche comenzó de manera extraoficial la criba para elegir al primer presidente del Consejo Europeo y al próximo Alto Representante de la UE. La primera refriega parece haber descartado la candidatura de Tony Blair. En su lugar, un popular podría hacerse con la presidencia y un socialista con la política exterior.
La crisis económica y el cambio climático dominaron ayer la agenda oficial de la primera jornada de la cumbre europea que hoy concuirá en Bruselas. Pero en corrillos, encuentros bilaterales y ruedas de prensa no se habló de otra cosa que del inminente reparto de los altos cargos que se crearán con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa.
"Ya sé que todos ustedes han venido han escuchar nuestras propuestas sobre empleo", ironizó el primer ministro Gordon Brown, durante su rueda de prensa previa a la cumbre. Ni siquiera el anuncio de que su plan permitiría crear en toda Europa 10 millones de puestos de trabajo durante los próximos cinco años distrajo a la prensa de su presa inicial.
Brown reiteró su firme apoyo a la candidatura extraoficial de Tony Blair para estrenar el puesto de presidente del Consejo Europeo. "Sus credenciales están probados y sería un presidente excelente", elogió el primer ministro británico a su antecesor en Downing Street.
Pero las salvas del escocés hacia su paisano sonaron a pólvora mojada. Los escasos Gobiernos socialistas del continente no parecen apostar por Blair y prefieren asegurar el reforzado puesto de alto representante de la politica exterior y vicepresidente de la Comisión Europea.
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, mostró su preferencia por ese segundo cargo. Y sin mencionar a Blair, apostó por un presidente "con una gran vocación europea y que tenga una declaración de principios de fortalecimiento de la unión Europea". Por mucho que se estire esa definición, parece difícil que pueda abarcar a Blair.
Zapatero, clave
Zapatero será una de las piezas claves en la elección porque forma parte ( junto al canciller austriaco, Werner Faymann, y el presidente del PSE, Poul Nyru Rasmussen) de la troika que ayer recibió el encargo de negociar en nombre de los socialistas lospróximos nombramientos.
La previsible desaparición del mapa de la candidatura británica abre el camino para un candidato de perfil más y procedente, probablemente, del Partido Popular Europeo. En la reunión de ese grupo celebrada ayer en Bruselas (con presencia de Angela Merkel y François Filllon, entre otros) no se reivindicó la presidencia, pero según fuentes del Partido, ni siquiera se mencionó en los debates el cargo de Alto Representante, que parecen dejar para los socialistas.
Entre los nombres que se barajan figuran desde el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, al holandés, Jan Peter Balkenende. o el exprimer ministro austriaco, Wolfgang Schussel. Para el puesto de Asuntos Exteriores, la carrera está mucho más abierta, pero suena como favorito el ministro británico David Miliband, aunque ayer insistió en que "no estoy disponible".
"Dos británicos serían demasiado", bromeó, dando por hecho que su padrino político, Tony Blair, logrará el otro puesto.
La cifra
7.000 millones de euros podría ser la factura inicial de la lucha contra el cambio climático. Los países de la UE negociaban anoche su contribución.