John Roberts. Catedrático de Stanford

"Volveremos a ver recesiones como ésta"

El académico señala a los incentivos erróneos como causantes de una Gran Recesión que "sin duda se repetirá"

"Volveremos a ver recesiones como ésta"
"Volveremos a ver recesiones como ésta"

Es profesor desde hace tres décadas de la Universidad de Stanford (EE UU), donde ocupa la cátedra John H. Scully de la Graduate School of Economics. El canadiense John Roberts acaba de recibir el premio IESE-Fundación BBVA de Economía para la Gestión, "por su papel de puente entre la economía académica y la gestión empresarial".

Ahora que parece que empieza a remitir, ¿qué lecciones podemos sacar de la Gran Recesión?

La culpable fue la crisis financiera. Sin ella, aunque las burbujas inmobiliarias hubieran estallado igual, el resultado no hubiera sido tan doloroso. Y la culpa de la crisis financiera la tuvo un mal sistema de incentivos para los banqueros, tanto comerciales como de inversión. Se han dado hipotecas a personas sin conocer su capacidad de pago, porque los incentivos a los comerciales eran por dinero hipotecado, no por valoración de riesgo.

¿Y los banqueros de inversión?

De forma análoga, agruparon hipotecas buenas o malas en deuda colateral, que las agencias de rating calificaron de AAA casi siempre. De nuevo, tenían incentivos para ampliar el negocio. Y los banqueros tenían motivos para comprar esos colaterales sin reparar tanto en el riesgo, porque se les retribuía por resultados a corto plazo. Ese es el origen de la Gran Recesión: un sistema generalizado de malos incentivos. Podía funcionar mientras los precios de la vivienda subieran, y en parte era imprevisible que hubiera una caída general en todo EE UU, porque sólo había pasado en los años 30. El problema es que la burbuja se hizo demasiado grande, y estalló.

¿Por qué se preocupan tanto gobiernos como el español por la calificación de agencias desacreditadas?

Probablemente, porque son las únicas que hay. Pero debo decir que hoy están siendo igual de dañinas que entonces, porque quieren recuperar su credibilidad con un exceso de cautela y dificultan el flujo de dinero. Deberían ajustarse a las condiciones objetivas, sin más. En todo caso, creo que el Estado español está muy lejos de quebrar. Antes lo haría California.

¿Habrá una mejora regulatoria real para evitar episodios como los vistos?

El G-20 ha sido muy beligerante al respecto, y algunos de los países miembros ya presentan avances significativos. EE UU no está entre ellos, porque el Senado está ocupado con la reforma sanitaria.

¿Cómo debe ser el sistema de compensaciones?

Tiene que cambiarse, no por las cantidades (aunque sean astronómicas), sino porque están ligadas a resultados a corto plazo. Deberían enlazarse al rendimiento en tres o cinco años.

¿Podrán evitarse crisis como estas en el futuro?

En absoluto. No me cabe duda de que volveremos a ver recesiones como esta en los próximos veinte años. No aprendemos. Todos sabíamos que había una burbuja, pero nadie la paró. Todos quieren bailar mientras la música sigue sonando.

¿No se puede crear una regulación que impida esos excesos?

Se puede evitar que se den hipotecas sin control, pero la gente es demasiado lista cuando se trata de ganar dinero. Encontraremos otra forma de fastidiarlo. La historia del capitalismo se caracteriza por una sucesión de crisis.

"He puesto miles de dólares en AIG"

¿Eran imprescindibles las ayudas a los bancos?

Sin duda, y todavía hay un buen número de ellos lo está pasando mal, como el Bank of America. A futuro, deberíamos reconsiderar si se pueden asumir bancos tan grandes como para que su caída ponga en jaque todo el sistema.

¿Pueden producirse nuevos episodios graves?

Es bastante posible. Con el agravante de que, si un gran banco americano necesita ayudas públicas, al gobierno le va a ser muy difícil vendérselas a la opinión pública. La gente ya ha hecho muchos esfuerzos, y pese a ello estáviviendo un aumento histórico del paro.

La intervención más importante fue la de AIG. ¿A qué se debió?

Unos 200 tipos contrataron 440.000 millones de dólares en una especie de seguro, por el que, si una empresa A no pagaba su deuda, AIG pagaría al contratante, todo a cambio de una prima. Lo hicieron a buen precio, gracias a su alto rating. El problema es que empezaron a contratarlo bancos de inversión que no tenían nada que ver con la deuda original, sólo como una apuesta. Cuando empezaron a no pagarse las deudas, AIG no pudo asumir tantos pagos y el gobierno de EE UU puso 170.000 millones para pagar a los jugadores y evitar la quiebra del sistema. Eso equivale al 10% de los impuestos de la renta y sociedades del año pasado, así que yo he puesto miles de dólares en AIG.

¿Por qué se dejó caer a Lehman Brothers?

El Tesoro de EE UU ya había salvado a Bear Stearns, en el mayor daño moral de la historia. Creyeron que tenían que dejar caer a algún grande para que no se pensara que todo vale. El impacto fue terrible, pero hoy se está replanteando si fue tan mala decisión, o tenían que hacerlo antes o después.