Energía

CiU acusa a Industria de "traición" en la batalla sobre el registro renovable

CiU se ha sentido engañada por Industria en el trámite legal para rectificar la creación de un registro estatal para la instalación de plantas de energías limpias. Aunque la idea de enmendar la ley que lo creaba fue compartida por la coalición catalana y el ministerio, éste ha culpado de la decisión a CiU.

Corregir en tres días una enmienda que enmendaba una ley aprobada hace seis meses ha sido lo nunca visto por los parlamentarios españoles. Efectivamente, el Grupo Socialista y CiU votaron finalmente ayer en contra de la enmienda que estos mismos grupos habían introducido en el Senado en una ley ajena, la de sociedades de inversión inmobiliaria (Socimis). Su objeto era eliminar el registro de preasignación de retribución para las instalaciones del régimen especial que introdujo el Ministerio de Industria en el real decreto ley de medidas energéticas y creación del bono social que entró en vigor el pasado 30 de abril.

Con este cambio, se perjudicaba a miles de empresas que habían pasado el verano tramitando la documentación legal, trámites que en algunos casos han llegado a costar hasta 30 millones de euros. Además, la enmienda eliminaba el año de transición que la norma abría cuando se cubría el 85% de la potencia fijada para 2010, dejando en el aire miles de peticiones que superan ese límite.

Fuentes próximas al Gobierno aseguran que la decisión de eliminar la enmienda tiene relación con lo que CiU considera una "traición" del Ministerio de Industria. Tras conocer los cambios en el Senado, compañías y asociaciones del sector se pusieron en pie de guerra contra el ministerio que dirige Miguel Sebastián. Tras las presiones y las amenazas de acudir a los tribunales, el secretario de la Energía, Pedro Marín, uno de los artífices de la misma, se desentendió de la decisión, que atribuyó "a senadores y diputados", según fuentes próximas al Gobierno.

Las empresas habían invertido hasta 30 millones en trámites del registro

CiU considera que Industria le ha dado la espalda al adoptar esta posición y, además, tras las presiones de las empresas, una parte de la coalición catalana se había opuesto también.

En el sector renovable, se podía sentir el alivio al comprobar que la enmienda no había salido adelante. La asociación Protermosolar afirmó ayer que estaban convencidos "de haber dado un paso adelante, pero el camino continúa".

Tras la rectificación en la Cámara Baja, que valoraron muy positivamente, Protermosolar pide "un marco normativo estable y favorable".

José María Roger, de Fersa Renovables, valoró positivamente la "rectificación, no muy común en política". Apoyó que los sectores colaboren ahora con el Gobierno para solucionar los problemas con las renovables.

El ministerio desbloquea la lista

Por sorpresa, Industria desbloqueó ayer el registro que iba a derogar la "enmienda de la discordia". Tras la votación en el Congreso rechazando su desaparición, el ministerio hizo público el visto bueno para el registro de preasignación de retribución, indispensable para recibir la prima en el futuro cuando reciban la autorización, a otras 53 instalaciones, que suponen la puesta en marcha de otros 1.146 MW de energías limpias. En total, 89 solicitudes por un total de 1.998 MW. De estos, sólo 100 MW corresponden a la energía solar termoeléctrica. La mayor parte de la potencia autorizada corresponde a la energía eólica, con 866 MW.

Los dos anteriores ministros de Industria, José Montilla y Joan Clos, se habían opuesto a establecer un registro estatal. En primer lugar, por tratarse de una competencia autonómica y, en segundo lugar, por el coste político de lo que consideraban un grave problema: tener que autorizar sólo 500 MW de potencia termosolar (los previstos por el plan de renovables) cuando hay peticiones de 4.000.