Un año de crisis visto por...

José Luis Cuerda: "No ejerzo por falta de mecanismos de financiación"

El responsable de la película con más candidaturas en los últimos premios Goya, Los girasoles ciegos, reflexiona sobre el impacto de la coyuntura económica sobre el sector del cine español.

El director José Luis Cuerda
El director José Luis Cuerda

Es el director de algunas de las más exitosas películas españolas de las últimas décadas, desde Amanece que no es poco hasta Los girasoles ciegos, y descubridor y productor de Alejandro Amenábar. Pero José Luis Cuerda también siente en sus carnes los vaivenes de la economía.

¿En qué momento fue consciente de que la situación económica era grave?

Cuando empezaron los batacazos en EE UU y, después, de una manera más dolorosa, la primera vez que fui a los bancos donde tenía algunos fondos. Pedí educadamente que metieran en la cárcel lo antes posible a sus presidentes y a sus consejos de administración; pero no me hicieron caso.

"Como dijo un campesino gallego, tengo esperanza, pero muy negativa"

En balance, ¿cómo le ha afectado personalmente, y a su trabajo?

Me he reafirmado en que eso que se llama eufemísticamente "libre mercado" es una antinomia. El mercado quiere consumidores esclavos y la libertad les produce risa a los capitalistas de mérito -en varias lenguas y en privado-. Personalmente, en una cifra mediana de siete digitos de las antiguas, y lo amables que eran, pesetas. Profesionalmente, como no ejerzo la profesión de productor, ni de director, ni de guionista por falta de mecanismos de financiación, y aplicando el principio de que cero grados significa ni frio ni calor, se puede afirmar que no me ha afectado en absoluto.

Entonces, ¿se nota el "cierre del grifo" por parte de los bancos?

Puede decirse que es un factor más del, perdón, enmierde que ahoga al cine español hoy por hoy. Y de mañana no hablemos. También hay otros factores, por ejemplo legislativos, que son colaboradores necesarios en el crimen.

¿Interpreta lo ocurrido como una "crisis cíclica", o como un posible cambio de funcionamiento del sistema?

Lo de "posible cambio de funcionamiento del sistema" me suena a música celestial. Pero me temo que algo así quiera decir -como postulaba el inefable presidente de la inefable patronal española- que cuando vienen malas debe de pagarlas el Estado, con dos güitos, y cuando se estabiliza debe de volver la sacrosanta libertad empresarial, con tres güitos. Eso es lo que la moderna psicología llama tener un morrazo que se lo pisa.

De los fenómenos que hemos visto en la sociedad en los últimos tiempos a raíz de la crisis, ¿alguno le ha hecho pensar que había caído en el entorno surrealista de Amanece que no es poco?

El entorno en general, el magma, el núcleo duro, el ambiente, el día a día, los hechos en sí, el panorama, los daños, los daños colaterales, los que tratan los proctólogos, la soberbia de tanto imbécil que cree que todos somos de su cofradía aunque, eso sí, costaleros para más inri.

¿Es, en balance, optimista o pesimista para los próximos meses?

Cuando le hicieron una pregunta parecida a un campesino gallego sobre el medio ambiente y contestó en términos pesimistas, le repusieron: "Entonces, ¿no tiene usted ninguna esperanza?". El campesino contestó entonces. "Sí, esperanza sí que tengo; pero muy negativa". Pues, eso.

El tópico sobre el cine español

En su condición de veterano del cine español, José Luis Cuerda no duda en lanzarse a una defensa de su sector frente a lo que considera una campaña interesada de los medios: "Durante años se ha macerado al ciudadano español desde los medios de comunicación, que deseaban reducir sus aportaciones a la producción, con la idea de que el cine español es muy malo. Habría que preguntarse para empezar qué es cine español. ¿Lo que hacen Almodóvar o Amenábar, lo de Garci, lo de Alex de la Iglesia, lo de Mariano Ozores? Pregúntenle a cualquiera cuál es la última mala película española que ha visto. Todos contestan que ninguna, que como es tan malo, ellos no van nunca a ver películas españolas. Hablan pues de su maldad por lo leído. Verbalizan titulares".