Urbe

El renacimiento de los grandes residenciales

Algunos de los planes urbanísticos más importantes se desvanecieron dejando un paisaje desolador. Ahora, estas macrourbanizaciones suenan a gran oportunidad.

Grúas paradas, ladrillos acumulados, edificios sin terminar y calles desiertas. Este es el panorama que presentan algunas de las grandes urbanizaciones proyectadas en nuestro país en pleno auge del sector residencial. El sueño del ladrillo se desvaneció ante la mirada de muchas promotoras, cuyos inmuebles comercializan hoy los bancos.

Pero los meses convulsos han dejado paso a las oportunidades para inversores gracias a las ofertas y el ajuste de precios realizado. La noticia saltaba amediados del mes de junio, el constructor Francisco Hernando -conocido como el Pocero- abandonaba el enorme proyecto de Seseña (Toledo) y se marchaba de España dejando por construir casi la mitad de las viviendas que la empresa de su propiedad (Onde 2000) tenía previstas en esta localidad.

Aseguraba en una carta que "en cinco años de construcción se habían creado una media de 3.000 empleos directos anuales y 12.000 empleos indirectos" gracias a esta iniciativa, pero la llegada de la crisis económica y las dificultades administrativas que presentaba el residencial hicieron que no se cumpliera lo proyectado. Ahora, las entidades acreedoras de la empresa de Hernando (Caja de Ahorros delMediterráneo, Santander o Caja Duero, entre otras) comercializan parte de estos inmuebles a precios muy competitivos, mientras los vecinos que habitan la urbanización continúan su lucha por lograr más y mejores servicios que faciliten la vida en este residencial. El macroproyecto de Ciudad Valdeluz, puesto en marcha por Reyal Urbis en el municipio de Yebes (Guadalajara), es otro de los ejemplos.

Comenzó a gestarse en 1998, pero no fue hasta 2002 cuando empezaron las obras. La urbanización está pensada como una gran urbe a ocho kilómetros de Guadalajara y a pocos minutos de Madrid. El impulso definitivo vino de la mano del trazado de las líneas de tren de alta velocidad a Barcelona, que dotó a esta nueva promoción de estación de AVE y, aunque no todo ha sido como esperaban, ahora Valdeluz se desvela como una oportunidad de futuro para inversores con grandes ofertas e importantes mejoras en sus servicios.

Roberto Aranda, director gerente del proyecto, asegura que "la urbanización es única y está pensada como una apuesta de futuro"; por ello, añade que el parón en las ventas "se ha sentido notablemente, pero no tenemos prisa. Adecuaremos la oferta a la demanda". Por 89.000 euros, Reyal Urbis oferta en estos momentos una vivienda de un dormitorio con "materiales y acabados de gran calidad", comentaManuel Juzgado, director comercial de Valdeluz.

Además, por este precio se puede disfrutar también de zonas comunes y piscina, elementos "muy difíciles de encontrar en una gran ciudad", añade el director comercial. Costó arrancar, pero "ya han mejorado sustancialmente los servicios para los vecinos de este residencial", asegura Aranda. Desde hace un año está enmarcha un colegio, hay supermercado, accesos por carretera, consultorio médico y está en trámites la apertura de una farmacia. Sin embargo, "existe aún una gran pega, ya que la conexión conMadrid por AVE no se realiza por medio de trenes lanzaderas, como en otras ciudades próximas a la capital, y son apenas cinco o seis aves los que pasan al día, siempre algo más caros", explica el gerente, y añade: "Pero este asunto no está en nuestras manos".

Desde la compañía se afirma que desde 2004 Reyal Urbis ha vendido el 90% de las viviendas previstas en Ciudad Valdeluz; además, se estima que este residencial lo habitan unas 1.100 personas, "aunque tiene capacidad para cerca de 4.000". Juzgado reivindica que el proyecto "nada tiene que ver con la imagen que se ha proyectado en los últimos meses", y califica de "error" meterlo en el saco de aquellos proyectos imparables fruto de la burbuja inmobiliaria. "Si se habla mal, seguramente es porque no se conoce nada sobre Ciudad Valdeluz", concluye.

La situación en el litoral español no dista mucho de la del resto. Allí el frenazo inmobiliario también ha dejado un panorama incierto en cuanto a grandes proyectos urbanísticos, y es ahora cuando se busca bajar los precios ante la huida de compradores extranjeros. PolarisWorld, en Torre Pacheco (Murcia), comenzó en el 2001 como "un nuevo concepto en vivienda vacacional", según su presidente, José Luis Hernández. Destinado en un principio a posibles inversores extranjeros ?principalmente ingleses? en busca de un lugar para jubilarse, poco a poco dejó paso a los compradores nacionales, que ocupan ya un 40% de la promoción.

En total se han vendido 12.500 viviendas en este enorme residencial en sus ocho años de vida, y añade Hernández que "hay capacidad para ampliar y se hará siempre que las ventas lo permitan"; pero, de momento, aguantan el chaparrón ofreciendo descuentos, aunque no mejoran las condiciones de financiación. En este residencial se puede adquirir un piso por cerca de 120.000 euros, pero asegura el presidente que "la verdadera bajada se ha producido en la venta de viviendas de segunda mano", ya que muchas se ofertan por debajo del precio que se adquirieron.