Distribución

El híper se reinventa para no perder cuota de mercado

Eroski y Carrefour idean un nuevo modelo de tienda para capear la crisis del formato tradicional

Fachada de un supermercado de Carrefour
Fachada de un supermercado de Carrefour

El formato está agotado. Las grandes compañías de distribución están ultimando la puesta en marcha de un nuevo concepto de hipermercado con el que relanzar un modelo de negocio que lleva años de capa caída. El más rápido en este proceso es el grupo de distribución vasco Eroski. De hecho, su rediseño verá la luz esta misma semana en su establecimiento de la localidad cántabra de Camargo. No es la única compañía que piensa en redefinir el formato. La filial española de Carrefour está cocinando cómo será el nuevo modelo, aunque sus últimos establecimientos ya han ido incorporando diferencias.

"Es un formato que se creó hace 35 años y que prácticamente ha permanecido invariable, sin cambios significativos", explican desde Eroski. Una falta de renovación que ha derivado en un inevitable deterioro. "Ha pasado de tener un crecimiento acelerado a sufrir una saturación, con una pérdida de cuota de mercado sostenida del 5% en los últimos cinco años", justifican desde el grupo de distribución.

Además, los híper han visto cómo les robaban terreno por dos frentes. Por un lado, los supermercados -especialmente Mercadona- han ido ganando clientes con una oferta más limitada pero más vinculada a las necesidades de alimentación más cotidianas.

Sin olvidar que los súper tienen menos limitaciones administrativas que los híper a la hora de abrir nuevos establecimientos. Pero hay otro frente, el de las grandes superficies especializadas vinculadas al ocio o a los electrodomésticos (como Decathlon o Media Markt), que en los últimos años se han convertido en referentes de su sectores.

Eroski señala además otras dos variables, el cambio estructural del mercado, actualmente saturado de hipermercados y sin ubicaciones que garanticen la rentabilidad de las nuevas aperturas.

Tras este análisis, la cadena vasca asumió que no quedaba otra alternativa que reinventar sus híper. El primero será su establecimiento en el centro comercial Valle Real, en la localidad cántabra de Camargo. Por el momento, se desconoce la nueva estética del local, que reabrirá sus puertas mañana jueves.

Será el primero de los híper de Eroski que cambiará de cara. El siguiente, este mismo mes, en Cataluña. Para lo que queda de año, la compañía vasca no renovará más locales pero a partir del próximo año se irá redefiniendo toda la red, que cuenta con más de un centenar de grandes superficies. Sin embargo, los primeros establecimientos serán pruebas pilotos, ya que las futuras renovaciones irán añadiendo diferencias.

Cuatro espacios de compra

¿Y cómo debe ser el nuevo híper? Eroski cree que los nuevos establecimientos deben contar con cuatro espacios de venta diferenciados: productos frescos, hogar, cuidado personal y mundo bebé. En todas ellas tratará de crear mayor vinculación con el cliente, por ejemplo, incrementando el trato personalizado y el asesoramiento, ampliando la gama de productos y creando una zona de eventos. "Tratamos de crear un experiencia de compra totalmente diferente", apuntan desde el grupo.

El nuevo concepto no es fruto de la improvisación, ya que Eroski lleva trabajando en el rediseño alrededor de un año y medio. Tampoco es una renovación de bajo coste, ya que cada establecimiento conllevará un desembolso cercano al millón y medio de euros. De esta forma, la inversión total podría alcanzar los 200 millones de euros.

En cuanto a Carrefour, la redefinición de sus establecimientos está aún en fase de estudio. Sin embargo, los hipermercados inaugurados en los últimos meses ya han ido introduciendo variaciones, por ejemplo, en la distribución espacial y en la localización de sus secciones. Su intención es que sus grandes superficies sigan siendo el eje de su negocio, pese a que en los últimos años ha ido ampliando su expansión a formatos de menor tamaño que, además, son más resistentes en época de crisis.

Los súper sortean mejor los tiempos de crisis

No todos los formatos comerciales sortean igual la crisis y uno de los más perjudicados es el de los hipermercados. A finales de 2008 existían en España 421 establecimientos tras abrirse en un año 12 locales, según un informe elaborado por PricewaterhouseCoopers.

En total, su superficie comercial superaba los 3,1 millones de metros cuadrados, prácticamente, la tercera parte del conjunto del espacio de ventas existente en España. Si se siguen, por ejemplo, los datos de la evolución de ventas de uno de los grandes, Carrefour, se constata el efecto de la crisis. La multinacional francesa constataba en la presentación de los volúmenes de ventas del semestre de 2009 que sus híper españoles habían registrado una caída de ventas del 8,8%. Un descenso que tiene una amplia repercusión en el grupo, ya que la división aporta más del 60% de sus ingresos. Su negocio de supermercados amortiguó más la caída, que se redujo hasta junio en un 5,8%. Pero si hay un formato beneficiado por la crisis es el del hard discount, donde se engloban cadenas como Lidl o Dia. Esta última enseña (filial de Carrefour) ha mantenido estables sus ventas durante la primera mitad del año.

En el último año, el segmento arañó una cuota d de mercado en un 0,9%.

Las cifras

1,5 millones de euros debe invertir Eroski en la renovación de cada uno de sus híper. Su red actual supera el centenar de establecimientos.

11.700 metros cuadrados del híper de Eroski en Cantabria quedarán definidos en cuatro áreas de compra: hogar, productos frescos, cuidado personal y artículos vinculados a los bebés.