Créditos

Las reunificadoras de deuda resurgen de sus cenizas tras los ajustes del sector

Después de la tempestad siempre llega la calma. Tras un periodo marcado por el cierre de oficinas e incluso retiradas del negocio, las agencias dedicadas a la reunificación de deudas y a la mediación entre bancos y consumidores aseguran que lo peor ya ha pasado.

"Tras dos años de duros ajustes estimamos que entre el 80% y el 90% de los intermediarios financieros han desaparecido", afirma Ángel Bouzas, consejero delegado de Freedom Finance. "Sólo los más sólidos, apoyados en un importante respaldo financiero y un adecuado modelo de negocio, hemos sido capaces de sobrevivir".

La crisis crediticia e inmobiliaria le puso freno a un negocio que crecía a una velocidad vertiginosa al calor del boom del ladrillo y el abaratamiento de los préstamos. Aquellos que sobrevivieron a la criba aseguran que fue un mal necesario. "La crisis continúa pero ya no veremos cierres tan pronunciados de oficinas, ya que el que sigue vivo ha sabido adaptarse al mercado actual. Los oportunistas que buscaban un negocio fácil ya se fueron hace muchos meses", asegura el presidente ejecutivo de CreditServices, Javier López.

Poco a poco, desde el sector comienzan a detectarse signos de recuperación. Según el Observatorio de la Financiación Familiar de Agencia Negociadora, la demanda de servicios de reunificación ha crecido un 50% en el último año. "Después de unos meses duros las entidades financieras comienzan a separar el grano de la paja y conceden de nuevo créditos y préstamos, aunque con mayor rigor", apunta Pedro Javaloyes, director del gabinete de estudios de la empresa.

El clima actual, marcado por las dificultades financieras de familias y empresas, parece ser el ideal para el desarrollo de esta actividad. Los que se dedican a este negocio consideran que desempeñan una función social necesaria, aunque el perfil de cliente que solicita sus servicios ha evolucionado. "Ahora el cliente difícil es el que más nos necesita", dice Javier López.

El sector mira hacia el futuro con optimismo y con una nueva ley bajo el brazo. La regulación vigente desde el pasado mes de abril ha ayudado a suavizar en parte la mala fama que persigue al negocio de las reunificadoras. Aunque la regulación ha sido bien recibida por el sector, Pedro Javaloyes cree que en algunos aspectos "ha nacido muerta", puesto que la crisis ha hecho desaparecer a "aquellos agentes del mercado cuyas malas prácticas impulsaron, en parte, su desarrollo".

Además, el responsable del gabinete de estudios de Agencia Negociadora recuerda que todavía están a la espera de los desarrollos reglamentarios por parte de las comunidades autónomas, responsables de la aplicación de la ley.

Futuro optimista

Reunificadoras e intermediarios financieros aseguran tener por delante un gran recorrido de expansión. Ampliar productos y servicios y ofrecer valor añadido son las pautas que marcarán la evolución del negocio en los próximos años. "Nos convertiremos en una verdadera fuerza de externalización comercial de bancos y cajas", vaticina Javaloyes.