Música

La 'beatlemanía 2.0' asegura el negocio hasta 2059

La reedición de la discografía de la banda garantiza el control a largo plazo de los derechos de las canciones

La 'beatlemanía 2.0' asegura el negocio hasta 2059
La 'beatlemanía 2.0' asegura el negocio hasta 2059

Nadie diría que estamos en 2009 en vez de en 1964. La operación de mercado lanzada por Apple Corps., Viacom y EMI ha resultado un éxito. Ha llegado la Beatlemanía 2.0., sustentada por un juego para consola y la reedición remasterizada de toda la discografía. Estos lanzamientos, además, asegurarán a Paul McCartney & Co. el control de las grabaciones hasta 2059 ahora que parecen cerca las descargas de sus canciones.

Empezando por lo inmediato, sólo en España se han vendido más de 50.000 copias de los discos remasterizados, de ellas, unas 5.000 unidades son cofres con toda la discografía, que se venden a más de 200 euros la unidad. En Amazon.com, los discos de los Beatles han ocupado 10 de los 11 primeros puestos, con fuertes ventas en mercados como el británico o el alemán. Además, hay que contar con el juego Beatles Rock Band, que se vende a un precio que oscila entre los 60 y 180 euros.

El negocio es obvio. Pero la remasterización de las grabaciones tiene más beneficios. La empresa que gestiona los intereses de los Beatles, Apple Corp, y los ingenieros de EMI han remasterizado las grabaciones originales del cuarteto en dos versiones, mono y estéreo. Este trabajo era necesario para poder lanzar el juego, dado que las rudimentarias técnicas de grabación que se emplearon en muchas de las canciones obligaron a que los instrumentos quedasen aplastados en una sola pista. Para que el jugador pudiese tocar la guitarra como George Harrison, la batería como Ringo Starr o cantar como Lennon había que tener aislado cada uno de los sonidos, lo que ha obligado a un duro trabajo arqueológico.

Esta tarea de recuperación y la posterior reedición, además, ha asegurado el negocio al menos hasta el año 2059. Las grabaciones sobre soporte fonográfico tienen un plazo de protección de 50 años desde el momento en que se publicaron. Love me do, el primer single grabado por el grupo, se publicó el 5 de octubre de 1962. Es decir, en octubre de 2012 la grabación de esta canción entraría en dominio público y cualquier persona que quisiese usar esta grabación para cualquier uso comercial tendría vía libre para hacerlo, siempre que respete los derechos editoriales de la canción, explica Federico Federico Fernández de Latorre, director de Asesores en Propiedad Intelectual (API), un bufete que gestiona los asuntos legales de numerosos artistas. "Es una operación frecuente en la industria musical", explica Fernández de la Torre. "Se va regrabando y remasterizando para tener versiones más modernas, pero también para que el plazo de protección se vaya renovando". Un anunciante podría usar Love me do asegurando que ha usado la grabación de 1962, aunque eso supondría entrar en indeseables batallas legales.

Esta remasterización cobra aún más significado con el inminente acuerdo entre las dos apples (la de los Beatles y la de Steve Jobs) que permitirá al fin que las canciones se puedan bajar legalmente por internet. Así, las compras online están garantizadas por cinco décadas.

Si las canciones hubiesen entrado en dominio público, los límites habrían sido mucho menores. "Lo que hay que respetar son los derechos morales del autor, que se refieren básicamente a que se siga reconociendo al autor y que se respete la integridad de la obra".

El entramado legal que protege el negocio de la música es complicado. En primer lugar están los derechos editoriales de una canción, que caducan a los 70 años a partir de la muerte del compositor o compositores. æpermil;stos son los derechos que recaudan entidades como la SGAE. Por otro lado van las grabaciones. McCartney, Lennon y Harrison no sólo componían canciones, también las grababan, y cobran por ello. Y los derechos fonográficos son los que caducan al medio siglo.

Así, cada vez que se vende un disco, la discográfica le paga a los artistas. Además, por fabricar y vender discos tienen que pagar a las entidades de gestión que distribuyen el dinero a los autores. Según datos de la SGAE, los derechos editoriales y los de autor se reparten alrededor del 6,5% de un CD, a lo que se suma otro 6,5% en concepto de royalties.

æpermil;sta, en todo caso, no ha sido la última operación comercial en torno a los Beatles. Los relanzamientos de la banda son algo que Apple ha convertido hábilmente en algo cíclico. Entre 1994 y 1996 lanzó un documental de 11 horas, tres discos con tomas falsas y un lujoso libro bajo el título Anthology, que los convirtió en el tercer producto artístico que más facturó en 1996. En 2000 se lanzó el recopilatorio 1, que fue el disco más vendido del año. Todo ello puede conducir a que los Beatles acaben

2009 como los artistas más vendidos del siglo XXI, 39 años después de su separación.

La esperanza de EMI y de Viacom

Algo ha cambiado desde que los Beatles eran empleados de la discográfica EMI. Entonces era una enorme empresa con beneficios. Hoy, propiedad de la firma de inversión Terra Firma, no genera suficientes ingresos como para responder a los pagos para reembolsar un préstamo de 1.075 millones.

También Viacom confía en Lennon & McCartney. La recesión ha reducido el gasto de los consumidores, y las ventas de los videojuegos han caído cerca de un 46% este año, según NPD Group. La venta de consolas también se ha frenado, lo que ha llevado a Microsoft y Sony a recortar los precios de la Xbox 360 y la PlayStation.