Internet

Google fabrica los servidores que sostienen su 'nube' de datos

Defiende que la computación en red es una fórmula segura para el usuario

Google no sólo es internet, contenidos y software. También es fabricante de hardware, una actividad desconocida para el gran público. Su apuesta por el cloud computing o computación en red parece haberle llevado a ello. El popular buscador fabrica desde hace tiempo sus propios servidores para dar soporte a las aplicaciones y sistemas operativos que ofrece online a sus clientes, según señaló ayer Eran Feigenbaum, director de Seguridad de Google Apps, la división de aplicaciones de la multinacional. De hecho, la empresa es uno de los principales fabricantes de hardware del mundo para consumo propio.

Aunque Google no da cifras, algunas estimaciones indican que tiene cerca de 500.000 servidores repartidos en distintos centros de datos en EE UU, Japón, China, Irlanda, Bélgica o Suiza.

Carlos Gracia, director del área de Enterprise de Google en España, explica que la compañía adquiere componentes en China, que son ensamblados posteriormente en California, estado norteamericano donde tiene la sede central, por sus propios empleados. El hecho de fabricar sus servidores caseros en lugar de comprarlos a terceras compañías es justificado por el buscador en que el hardware propio "está más preparado" para que las aplicaciones corran a mayor velocidad y con mayor precisión que si la infraestructura tuviese capas de varios fabricantes.

GOOGLE 1.466,71 -1,34%

En este contexto, los directivos de Google defienden que el cloud computing ofrece una seguridad mayor para los clientes que los servidores tradicionales. Feigenbaum apuntó que el 60% de la información de las empresas está en ordenadores sin protección. También citó algunos informes en los que se indica que el 60% de los empleados admite haber perdido al menos una memoria USB, de las que un 60% tenía información de sus empresas. "Estos riesgos se habrían evitado si se utilizase la nube, puesto que podrían haber accedido a los datos con un portátil desde cualquier sitio con conexión".

Además, indicó que las empresas tardan entre uno y dos meses en instalar los parches de seguridad en sus sistemas, lo que implica que los sistemas TI tradicionales pueden ser vulnerables durante bastante tiempo. En esta línea, Gracia pronosticó que en diez años no quedarán servidores en las empresas.

En el caso de Google, Feigenbaum señaló que la información de los clientes está alojada en múltiples centros de datos, de manera que si uno "se cae", el usuario puede seguir accediendo a ella sin ningún problema. "El tiempo de inactividad es cero", dijo el experto, quien añadió que, en el caso de los clientes de pago que puedan sufrir cortes en el servicio, Google se compromete a pagar una compensación. Asimismo, Feigenbaum indicó que su compañía cuenta con un equipo de seguridad que actúa rápidamente frente a posibles incidentes, y que trabaja 24 horas al día, los siete días de la semana.

El ejecutivo, en visita a Madrid, afirmó que más de 1,7 millones de empresas han contratado el paquete de aplicaciones en red de Google Apps, entre las que figuran bancos como Barclays o Credit Suisse. Gracia añadió que en España, uno de los últimos clientes en sumarse ha sido el Grupo Serhs. "Tiene más de 1.000 cuentas activas de e-mail", dijo. Y afirmó que en pocas semanas se va a anunciar la incorporación a la cartera de clientes de Google de una empresa española muy conocida.

Ayudas a los medios para cobrar en la red

Google está planeando desplegar un sistema de micropagos para internet durante el próximo año, método que facilitaría a los periódicos la posibilidad de cobrar a los usuarios por los contenidos. Según The New York Times, que cita un documento enviado por la empresa a la Asociación de Periódicos de América, ésta es la respuesta del buscador a la petición de propuestas para buscar fórmulas de cobro que la citada patronal hizo a algunas empresas tecnológicas, entre las que también están Microsoft, IBM y Oracle. La Asociación ha estado buscando vías para tratar de compensar la caída de ingresos derivada de la crisis publicitaria y de la competencia de internet.

Este método de micropagos sería una ampliación de Google Checkout, el sistema de pagos que la compañía lanzó en 2006 para competir con el PayPal de Ebay. Google señala que los diarios podrían usar Checkout para cobrar suscripciones.

En este caso, la respuesta de Google a la citada asociación ha provocado gran expectación dada la pugna que el buscador tiene con la prensa en diversos países, cuyos representantes han acusado a la firma de aprovecharse de los contenidos de los medios para generar tráfico de internet y ganar audiencias sin coste alguno.

Tensión en los libros

Google podría verse obligada a modificar el acuerdo alcanzado con editoriales y autores sobre el escaneo de libros después de que más de 60 grupos y asociaciones criticasen el pacto. Además, la U.S. Copyright Officer criticó con dureza el acuerdo, afirmando que permitirá a la compañía usurpar la autoridad del Congreso de EE UU al reescribir la ley. Las tensiones podrían ir aumentando hasta el 7 de octubre, día en el que el juez federal debe decidir si aprueba o no el acuerdo.