Crisis financiera

El bróker holandés Van der Moolen se declara en quiebra

La firma holandesa de corretaje Van der Moolen (VDM) ha presentado ante un tribunal de Amsterdam la solicitud para declarse en quiebra ante las dificultades financieras que atraviesa la entidad, que en el mes de septiembre no pudo incluso hacer frente al pago de los salarios de sus empleados.

El bróker holandés, con 117 años de historia y que durante los años 80 y 90 llegó a convertirse en una de las firmas más relevantes de Wall Street, solicitó anoche a los tribunales la transformación en quiebra del ''estatus'' de suspensión de pagos provisional otorgado el pasado 10 de agosto.

Asimismo, la firma financiera explicó que la decisión ha sido necesaria después de que en las últimas semanas se hubiera hecho evidente que no existían posibilidades de alcanzar un acuerdo de venta de la compañía o continuar su operativa con un tamaño más reducido.

"La quiebra de VDM puede atribuirse a la combinación de una serie de factores aparecidos en una serie de años como las grandes pérdidas en EE UU, el fracaso de las nuevas iniciativas como ''Online Trader'', la caída de los ingresos ligada a la crisis financiera y una tendencia en los costes que superaba estructuralmente a los beneficios", precisó la entidad.

Como consecuencia de la declaración de quiebra se procederá a la liquidación de VDM y se intentarán convertir en la mayor cantidad de efectivo posible los activos y actividades de sus filiales, señaló la firma.

No obstante, el bróker adviertió de que se espera que "incluso con los mejores réditos por la venta o liquidación de partes de VDM" los recursos serán insuficientes para pagar a los accionistas de la entidad.