Automoción

Alemania duda de que General Motors quiera ahora retener Opel

El Gobierno alemán carece de indicios de que el consorcio estadounidense General Motors tenga intención de quedarse finalmente con su filial europea Opel y frustrar su venta a uno de los dos grupos interesados. Así lo aseguró el portavoz oficial del Gobierno germano, Ulrich Wilhelm, en declaraciones al dominical Frankfurter Allgemeinen Sonntagszeitung, en las que desmiente informaciones de otros medios alemanes.

El futuro de Opel puede encarar su semana decisiva. El Gobierno alemán está perdiendo la paciencia y su ministro de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg, reclamó a su dueño, General Motors, que tome una "decisión fundamental" al respecto durante esta misma semanal. En este sentido, Guttenberg reiteró el domingo que el Gobierno alemán solo aportará las anunciadas ayudas estatales para la operación en el caso de que sea Magna la que adquiera Opel.

Berlín es el principal valedor de la oferta del conglomerado austriaco-canadiense Magna, por delante de la del fondo de capital riesgo RHJ. Sin embargo, el pretendiente preferido de la canciller Angela Merkel no logra seducir al consejo de GM.

El grupo prefiere quedarse con Opel antes que entregar sus patentes al socio ruso de Magna. Aunque sería más exacto decir que el mayor rechazo a Sberbank no procede de los ejecutivos de la compañía, sino del propio Tesoro americano, convertido, por la crisis, en el primer accionista de GM. EE UU ha sido siempre muy celoso de su tecnología, por constituir un pilar para su economía.

Sin embargo, el Ministro de Economía alemán, Peer Steinbrueck, afirmó el domingo que, dado que la situación de GM "ha mejorado", su decisión "se basará en estrictos criterios comerciales". "Mi impresión es que el Gobierno de EE UU ha puesto la decisión en manos del consejo de GM", explicó.

Mercado ruso

Traspasar las patentes de Opel a los socios rusos del fabricante de componentes Magna no sólo supone perder la tecnología, a ojos de GM sino también entregar el mercado ruso, que es, junto a China, de los más prometedores para la automovilística.