Política fiscal

Méndez dice que mienten con descaro los que defienden bajar impuestos

El secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha acusado hoy de "mentir con descaro" a los que aseguran que una "receta" contra la crisis económica es reducir los impuestos, ya que considera que esta medida produciría el efecto contrario, es decir, "agravarla".

Así lo ha afirmado hoy en su intervención en Rodiezmo (León), en la fiesta minera astur-leonesa, organizada por UGT, a la que han asistido miles de personas y donde se ha referido a la crisis económica y a la necesidad de retomar el diálogo social.

"¡Joder! yo también digo que antes de un subsidio hay que crear un empleo", pero "el problema es qué pasa mientras el trabajador lo encuentra", ha dicho Méndez, en alusión al líder del PP, Mariano Rajoy, quien ha reprochado al Gobierno central la política de subvenciones en lugar de la de medidas para generar empleo.

A su juicio, es necesario reavivar el consumo, pero no bajando los impuestos, sino con medidas como la de los 420 euros anunciados por el Gobierno central para los que dejen percibir el subsidio de desempleo.

Esta ayuda es una manera de afrontar de forma solidaria y eficiente la crisis económica, porque "cuando llegue a los miles de familias sin protección los van a gastar inmediatamente", ha dicho Méndez, quien ha dicho que "¡ojalá! hubieran hecho lo mismo las entidades financieras, cuando se ha puesto a su disposición "en forma de avales y compra de activos 150.000 millones de euros".

Por otra parte, ha acusado a los que "provocaron la crisis" que "están volviendo a las andadas", al asegurar que al principio "hubo un ejercicio de autocrítica", en el sentido de que "algo había fallado, pero ahora no quieren reconocerlo".

Asimismo, ha abogado por que se retome el diálogo social, y la negociación colectiva, pero, para ello, ha insistido en que se "deben desterrar falsedades y reconocer la evidencia de la difícil situación de los trabajadores", con un alto índice de temporalidad, uno de los más altos de Europa.

Ha acusado a la patronal nacional, la CEOE, del fracaso del diálogo social el pasado julio, porque "ha querido negar verdades evidentes", como que "España es uno de los países con salarios más bajos de la vieja Europa y que las empresas españolas son las que más beneficios tienen".

A su juicio, se requiere una "reforma empresarial", en el sentido de que los empresarios dejen de considerar a los trabajadores como "basura, que se les pone a la puerta", y donde los ajustes no pasen por despidos de empleados, si no que "se retengan, reclasifiquen y se ubique en otro lado".

Ha afirmado que es posible que se vea una luz a la salida del túnel, pero ha añadido que mientras siga aumentando el paro "no se puede decir que estemos saliendo de ellas.

Ha advertido además de que "ya están despidiendo a mansalva también a los trabajadores fijos"