Conflicto

Los importadores de cemento avivan su guerra contra los fabricantes

Los importadores de cemento asociados a Aseince han cargado contra los grandes fabricantes locales de la patronal Oficemen al asegurar que "aprovechan la caída de la demanda para el cierre de las plantas españolas". La acusación llega meses después de que las cementeras exigieran un mayor control sobre la calidad del material comprado fuera de España.

La vieja batalla entre los importadores de clinker (componente principal del cemento) y quienes lo fabrican en España para hacer cemento acaba de reeditarse con la crisis como mar de fondo.

Los primeros, reunidos en la asociación Aseince, hicieron pública ayer una nota cuyo puntomás polémico es la afirmación de que los productores, agrupados en Oficemen, están aprovechando el bajón de la demanda como excusa para cerrar fábricas. Entre las grandes compañías que han echado la llave en centros productivos se encuentran Holcim y Cemex, quienes argumentan que se trataban de actuaciones programadas incluso antes del batacazo de la construcción.

Con una docena de empresas afiliadas, que representan el 80% del negocio de la molienda, Aseince asegura que en 2008 sus importaciones alcanzaron 1,75 millones de toneladas, frente a los 3,6 millones de 2007. Los registros de Oficemen desvelan que todo el sector cementero sumó compras en el exterior en 2008 por 5,4 millones de toneladas, desde los 11 millones de un año antes. "Sorprenden sus críticas [las de los fabricantes de cemento] recientes sobre que España es demasiado permisiva con la entrada de cementos en un contexto de capacidad sobrante", cita Aseince en su comunicado.

Sobre la calidad del producto que llega a este país, Oficemen ha intensificado en los últimos meses una campaña de presión en la que ha llegado a pedir que se analicen muestras de los materiales importados por lasmoliendas para determinar si cumplen los requisitos que se exigen a los fabricantes españoles, por ejemplo en el contenido de cromo. Según argumentan desde Oficemen, hay moliendas que hacen pedidos a países en los que los controles y exigencias sobre el producto son inferiores a las que rigen en España.

Sorpresa e indignación entre las filas de Oficemen

Los representantes de cementeras como Portland Valderrivas, Cemex, Holcim y Lafarge no daban crédito ayer a las afirmaciones de Aseince. "Dicen que se aprovecha la crisis para cerrar plantas, cuando esa es una decisión drámática que se está evitando a toda costa en protección del empleo", afirma Aniceto Zaragoza, director general de la patronal Oficemen.

El colectivo mantiene que las importaciones de clinker están distorsionando la competencia, al venderse cemento más barato a base un clinker de dudosa calidad, y que buena parte de las compras se hacen en países que, como China, no están sujetas a restricciones por el procolo de Kioto, ni a controles como los que pasan los productores nacionales.

Aseince responde que su cemento tiene elmarcado CE y, en muchos casos, el sello de calidad reconocido por Fomento.