Crisis financiera

Barroso abre la puerta a flexibilizar el límite del 3% de déficit en la UE

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha abierto hoy la puerta a "flexibilizar" el límite del 3% de déficit fiscal para las economías europeas.

Para Durao Barroso, "estamos en un momento excepcional que requiere medidas excepcionales", y ha abogado en el tema de los límites del déficit por la "flexibilidad" a la hora de afrontar esta recta final de la crisis económica mundial

Lo ha dicho hoy en Bellaterra (Cerdanyola) durante un congreso conjunto de la European Economic Association con la Econometric Society European Meeting.

Barroso ha justificado esta flexibilidad en los límites del déficit porque "no es el momento para retirar los planes de estímulo fiscal, que han evitado que la crisis sea mucho más profunda", si bien ha reconocido que los mismos a largo plazo no son sostenibles.

Durao Barroso se ha atrevido a fechar la recuperación en el caso de la UE para el 2010 y ha evitado pronunciarse sobre si España se sumará a esta recuperación y a valorar la bondad de las medidas que está aplicando España.

"No es verdad que Europa no ha hecho nada contra la crisis, el esfuerzo de coordinación de los 27 estados ha sido enorme y sólo en ayudas al sistema financiero se ha dedicado el 12% del PIB de la UE. Nunca se había hecho tanto para evitar una crisis", ha defendido hoy Durao Barroso.

El presidente de la Comisión Europea ha mantenido también la necesidad de no bajar la guardia a pesar de que pueda haber brotes verdes en algunas de las principales economías de la UE.

Alemania y Francia anunciaron hace dos semanas que volvieron al crecimiento económico durante el segundo trimestre del año, en ambos casos con un incremento del PIB del 0,3%.

En el mismo sentido, Barroso ha resaltado la necesidad de no mantener un "excesivo optimismo" en un momento en que una crisis, que ha calificado de "global" y "muy compleja", está todavía lejos de haberse superado, por lo que ha pedido que "no hay que caer en la complacencia y costará tiempo volver a los anteriores ritmos de crecimiento económico".

Según Barroso, hay que actuar de manera decidida para aprovechar las oportunidades que nos generará esta crisis, como pueden ser por ejemplo, las "energía limpias".

Barroso ha defendido que la UE ha de mantener una estrategia de marcar objetivos claros para el día de mañana, basada en políticas que apuesten por las nuevas tecnologías y una mayor flexibilidad de la economía, además de controlar el déficit.

En esencia, Durao Barroso ha invitado a no caer en la trampa del proteccionismo y a mantener abiertos los mercados, incrementando la liberalización de algunos sectores en Europa, como los servicios y la energía.

Según ha advertido el presidente de la Comisión, "hay proteccionismo interno y externo" y existe también, dentro de la UE, la tentación de "soluciones nacionales que hagan tender hacia el proteccionismo", por lo que ha abogado por centrar la política europea en "evitar la fragmentación de los mercados internos".

Esta crisis es global y se ha de afrontar de manera global, con lo que ha abogado por la colaboración internacional entre las distintas potencias económicas, destacando el liderazgo que desde la UE se mantuvo desde el principio al convocar la primera reunión del G-20.