Tribunales

Cirsa denuncia el concurso vasco de licencias de apuestas

El juego es sorpresa, y ésta ha saltado por parte del grupo Cirsa, que ha denunciado en los tribunales el concurso que en 2007 adjudicó en Euskadi las tres licencias que dan derecho a explotar salas de apuestas deportivas.

Es uno de los negocios más jóvenes, pero no está exento de polémica. El operador de casinos y salas de bingo Cirsa ha acudido a los tribunales para apelar la concesión de licencias de apuestas deportivas en el País Vasco, según confirman fuentes del sector. Un concurso que fue a parar a tres operadores: Codere junto a William Hill, que iban de la mano de socios locales; EKA y Aspe.

El anterior Ejecutivo de Juan José Ibarretxe, adjudicó en noviembre de 2007 -a través del departamento de Interior- las tres licencias para explotar el negocio de apuestas deportivas, ya que las competencias sobre juego están transferidas a las autonomías. Al concurso se presentaron ocho grupos, pero la corporación inglesa Betting se quedó fuera al no presentar toda la documentación requerida. Entre los siete finalistas figuraba Cirsa, que se asoció con el operador inglés Ladbrokers. Ambos concurrieron a través de la joint venture Sportium, con la que operan en Madrid.

Al reclamo de las apuestas también acudieron los propietarios del Casino de Bilbao -una familia de origen venezolano que tiene su residencia en Japón- que buscó como aliado a la corporación griega Intralot. Otro de los aspirantes fue Basquesport y su socio inglés Stam James. Por último, también pujó en el concurso la sociedad Apuestas del País Vasco. Detrás de esa denominación estaban los operadores del sector Comatel y Admiral. Ninguno de ellos ganó.

Entre los triunfadores estaba Codere, que concurrió junto a William Hill, su socio inglés que ahora está de retirada de sus negocios españoles. De este equipo también formaba parte la promotora de pelota vasca Asegarces. Los tres aliados explotan la marca Victoria. Las otras dos licencias fueron a parar a socios locales: EKA que aglutina a 97 empresas vascas y opera con la marca Reta y la promotora de pelota Aspe, a través de Teleapostuak. Cada una de las tres licencias de juego da derecho a la explotación de 25 salas de apuestas y a la implantación de 500 máquinas recreativas en bares y cafeterías. Ninguno de los tres operadores con licencia ha desplegado al completo la red de 25 locales a los que tienen derecho. Sí es más amplia la presencia de máquinas en establecimientos hosteleros.