Informe

La OCDE constata el lento despliegue de la red ultraveloz de internet en Europa

Puede que las redes de internet de fibra óptica que llevan a los hogares velocidades de navegación de 100 megas estén llamadas a ser el futuro de la tecnología, pero desde luego no son el presente. Un informe de la OCDE constata el lento avance de las nuevas redes en Europa, en contraste con países como Japón o Corea de Sur.

La OCDE no hace comentarios al panorama que pinta su último informe sobre el despliegue de las nuevas redes ultrarrápidas de internet. Las cifras se refieren al cierre de 2008 y hablan por sí solas: la media de conexiones de este tipo sobre el total de líneas de banda ancha en los países de la UE-15 es del 1,28%.

El FTTH Council, la organización más reconocida de esta nueva tecnología -la fibra hasta el hogar-, también da cifras. Los 31 países de Europa de los que ha recabado datos suman sólo 1,7 millones de clientes de fibra, con 11,2 millones de hogares en los que una de estas redes ultrarrápidas pasa lo suficientemente cerca como para conectarse si así lo quieren. Y esta institución sí hace una valoración, al contrario que la OCDE. "¡La penetración es baja!", exclama su informe, también con cifras del cierre del mes de diciembre del año pasado.

Es cierto que no es fácil recabar información fidedigna sobre el despliegue de las nuevas redes ultramodernas, que llevarán internet a 100 megas de velocidad a los ciudadanos y televisión de alta definición. Algunas compañías, sobre todo los ex monopolios, rechazan hacer público el número de conexiones y la OCDE reconoce que hay países que no le han proporcionado datos.

Pese al sesgo a la baja que esta circunstancia puede provocar, el informe de la OCDE deja claro que el mayor avance en esta nueva tecnología se da en países que no son europeos. En Japón, por ejemplo, 48% de las conexiones de banda ancha se hacen a través de fibra, mientras que en Corea del Sur el porcentaje es del 43%.

En Europa, sólo Suecia y Eslovaquia muestran un nivel de penetración de dos dígitos; el resto, está muy por debajo, y la mayoría ni siquiera llega al 0%.

Es el caso de España, donde la OCDE cifra la penetración de la fibra en el 0,29% de los accesos de banda ancha. Puesto que a cierre de año había algo más de nueve millones de líneas de acceso a internet a alta velocidad, ese porcentaje implica menos de 26.300 conexiones de fibra.

El FTTH Council no proporciona una cifra de abonados a la fibra en España; sólo apunta que Telefónica tiene 250.000 hogares pasados por esta nueva red, pero no los clientes que efectivamente ha conseguido.

La Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) habla de 585.567 accesos de fibra nacionales, pero se refiere más a las conexiones que disfrutan desde hace tiempo las empresas con alto volumen de tráfico. Cuando el regulador alude al despliegue que ha comenzado a hacer Telefónica de su red FTTH -fibra hasta el hogar- cifra en 2.255 los accesos activos de esta compañía en el segmento residencial y 98 en el empresarial. Es decir, 2.353 líneas de fibra sobre un total de 9,06 millones de conexiones de banda ancha.

El panorama, además, no es alentador, porque Telefónica ha anunciado una ralentización de sus planes de despliegue debido a la crisis. El ex monopolio británico BT, en cambio, ha optado por el camino contrario y ha comunicado que acelerará el despliegue de su red ultraveloz, con el objetivo de tentar a los clientes con la mejora tecnológica. En España, la red de fibra tampoco recibirá el impulso de los operadores alternativos, muy reacios a invertir.

La cifra

1,28% es el porcentaje de líneas de acceso a internet de fibra óptica sobre el total de conexiones de banda ancha en los países de la UE-15.

Los recién llegados ganan a los históricos

El FTTH Council hace un repaso del despliegue de red de fibra en 28 países europeos por operadores y la conclusión es que son los recién llegados los que están impulsando esta tecnología, no los ex monopolios.

El país con más hogares pasados por la red ultrarrápida -que tienen acceso a ella, aunque no sean clientes- es Francia y sólo medio millón son de France Télécom. Sus competidores, en cambio, suman casi cuatro millones, con el convencimiento de que son ellos los que tienen que adelantarse al operador histórico para ganar la partida en una tecnología nueva en la que parten en la misma posición que el ex monopolio.

En Italia la situación es parecida, con 7.200 hogares pasados por Telecom Italia y dos millones por Fastweb, un operador alternativo.

En España sucede lo contrario. Telefónica cuenta con 250.000 hogares pasados y sus rivales, con 10.000, según los datos del FTTH Council.

En total, los ex monopolios de los 28 países suman 1,7 millones de hogares pasados, frente a 7,24 millones de los operadores alternativos.

Pero los ex monopolios no sólo están por detrás de sus competidores más recién llegados y con menos capacidad de inversión, sino que también pierden ante el poder municipal. Las redes de titularidad pública cubren dos millones de hogares en Europa.