Bolsa de Nueva York

El S&P 500 recupera los 1.000 puntos de la mano de la Bolsa china

La jornada positiva que tuvieron los mercados asiáticos y la corriente compradora que predominó en las principales bolsas europeas ayudaron a Wall Street a firmar su tercera jornada consecutiva de subidas. El selectivo S&P500, que avanzó un 1,09%, reconquistó los 1000 puntos.

El índice de tendencia futura, que apunta a una pronta recuperación de la actividad económica, animó las compras en el parqué neoyorquino en una jornada en la que el mercado laboral volvió a dar signos de debilidad. Al cierre, el Dow Jones se apuntó un 0,76%, mientras que Nasdaq y S&P500 avanzaron un 1,01% y 1,09% respectivamente.

El mercado supo hacer una lectura positiva de las muchas e irregulares referencias macroeconómicas publicadas hoy. La primera de ellas, la del mercado laboral, que sigue sin dar síntomas de recuperación. En la última semana, las peticiones iniciales de prestación por desempleo crecieron en 15.000, hasta las 576.000 solicitudes. Este dato ha sido muy superior a lo esperado entre los analistas, que señalaban una media de unas 550.000 peticiones para esta semana. Además, las continuas, que son menos volátiles al calcularse sobre una base de cuatro semanas, también han subido más de lo esperado.

Con todo y con ello, mercados e inversores ignoraron estas cifras y apostaron por el verde después de conocer que el índice de tendencia futura de la economía de Estados Unidos subió un 0,6% en julio, algo menos de lo que esperaban algunos economistas, aunque representa el cuarto avance mensual consecutivo, según datos que difundió The Conference Board. El economista de esa entidad Ken Goldstein manifestó que la evolución de ese y otros indicadores de tendencia sugieren que la recesión está tocando fondo y que la economía de Estados Unidos probablemente comenzará pronto a recuperarse.

Otros datos que difundió el banco de la Reserva en Filadelfia reflejaron una mejoría en el sector manufacturero en el área atlántica del país, que pasó a territorio positivo en agosto, interrumpiendo 10 meses de contracción, debido a un alza en los nuevos pedidos. En concreto, el índice se ubicó en 4,2 este mes frente a una lectura de -7,5 en julio, superando los pronósticos más optimistas.

AIG se apunta un 25,37%

En el ámbito empresarial, AIG se convirtió en protagonista de la jornada después de que su nuevo jefe financiero, Robert Benmosche, haya mostrado su confianza en que la aseguradora pueda devolver el rescate recibido por el Estado. La compañía consiguió dispararse al cierre un 24,06%.

En el apartado de resultados, hoy le tocó el turno a Heinz. El fabricante de productos de alimentación tales como el ketchup anunció que en su primer trimestre fiscal su beneficio se redujo hasta situarse en 216 millones de dólares, frente a las ganancias de 229 millones del mismo período del pasado año. El mercado no fue sensible a estas cifras y sus acciones consiguieron repuntarse un 2,05%.

Entre las 'telecos' Google acaparó la atención de las Bolsas después de que los analistas de Goldman Sachs la hayan incluido en su lista de comprar con convicción. La compañía tecnológica, que recientemente ha cumplido su quinto año en la Bolsa con una revalorización del 420%, subió en la sesión de hoy un 3,89%.

Cisco, líder del Dow Jones

En esta jornada de subidas generalizadas en la Bolsa de Nueva York, Cisco Systems lideró el avance de la treintena de empresas que cotizan en el Dow Jones, al apuntarse sus títulos un 2,97%. Con avances significados cerraron también los títulos de las grandes entidades financieras estadounidenses: American Express (+2,33%), JP Morgan (+2,29%) y Bank of America (+1,91) .

La jornada también se presentó positiva para General Electric, cuyas acciones repuntaron un 2%, United Technologies, que avanzó un 1,35% y Caterpillar, que ganó un 0,49%, pese a que sus ventas mundiales experimentaron un retroceso del 48% este trimestre.

Entre las pocas compañías que cerraron la sesión en números rojos destacaron compañía de alimentación Kraft Foods, que se dejó un 1,19% y los títulos de las farmacéuticas Merck y Pfizer, que retrocedieron un 0,98% y un 0,86%, respectivamente.

El barril de crudo de Texas se encareció un 0,16% y quedó en 72,54 dólares al final de una sesión muy variable pero en la que logró mantenerse por segundo día consecutivo en un nivel de precios que no registraba desde mediados de junio.