Automóviles

General Motors y Toyota aumentan su producción ante la mejora de la demanda

General Motors (GM) y Toyota anunciaron ayer sendas mejoras en las previsiones de producción de automóviles (60.000 y 150.000 unidades, respectivamente) para 2009 por la recuperación de las ventas. El gigante de Detroit se está beneficiando del programa de EE UU que incentiva la compra de automóviles, mientras que la firma nipona percibe ya la rebaja fiscal de Japón para la adquisición de coches ecológicos.

General Motors, que este año se declaró en bancarrota, ha comenzado a readmitir a empleados despedidos ante un aumento de las ventas de automóviles, según comunicó ayer el vicepresidente de la empresa, Mark LaNeve. "Hemos aumentado la actividad", señaló LaNeve en una conferencia de prensa en Detroit (Michigan), principal centro de operaciones de la empresa. El mayor fabricante de automóviles en Estados Unidos readmitirá a 1.350 trabajadores y permitirá que otros 10.000 realicen horas extras, añadió.

Esa recontratación significará la fabricación de 60.000 unidades más sobre lo planificado durante los últimos dos trimestres del año, indicaron fuentes de la empresa.

LaNeve indicó que la mayoría de los empleados readmitidos serán asignados a la planta de Lordstown, en Ohio, donde fabrica el modelo Chevy Cobalt. Los otros se sumarán al actual personal de la planta de Ontario (Canadá). El ejecutivo dijo que la producción de GM aumentará en un 35% durante el tercer trimestre en relación con los tres meses anteriores.

Asimismo, manifestó que "el cuarto trimestre será ahora al menos 20% superior (en producción) al tercer trimestre, lo que marca una tendencia muy positiva". "Es gratificante comprobar que se acelera la demanda por nuestros productos y nuestros inventarios en modelos como el Camara, Equinox, LaCrosse, SRX, CTS Wagon y Terrain", indicó LaNeve.

Por su parte, Tim Lee, vicepresidente de GM para fabricación y asuntos laborales, indicó que la empresa buscará "máxima flexibilidad para mantener la producción de acuerdo a la demanda".

El aumento de la producción en el segundo semestre es consecuencia del incremento de las ventas por el programa efectivo por chatarra, puesto en marcha por el Gobierno del presidente Barack Obama para reactivar la industria. Ese programa consiste en una subvención de 4.500 dólares a quienes compren vehículos de consumo eficiente y entreguen como parte de pago sus unidades viejas. Hace una semana, Ford indicó que aumentaría en 10.000 unidades su meta de producción para el tercer trimestre.

Rebaja fiscal en Japón

Por su parte, el primer fabricante mundial de automóviles, Toyota Motor, ha aumentado su objetivo de producción en 150.000 unidades hasta los 5,95 millones para 2009, respecto a la previsiones realizadas en mayo, informó ayer la agencia local Kyodo. Toyota ha mejorado sus expectativas debido a la mejora de la demanda de los modelos híbridos de Lexus y Prius, además de la recuperación de las ventas en todo el mundo.

El fabricante ha visto incrementadas sus ventas especialmente en Japón, donde el recorte de impuestos del Gobierno nipón para coches ecológicos ha frenado la caída histórica de ventas. Toyota ha notificado a sus proveedores de componentes que aumenten sus planes de producción, a pesar de que el objetivo para 2009 es significativamente menor a los 8,21 millones de vehículos fabricados en 2008.

Cuenta atrás para el futuro de Opel

El ministro alemán de Economía, Karl-Theodor zu Guttenberg, espera que General Motors diga en los próximos días cuál es su recomendación respecto al futuro de Opel. Guttenberg informó ayer en Berlín de que el consejo de administración de GM se reunirá previsiblemente hoy o mañana para decidir sobre este asunto.

El Gobierno y los länder alemanes con plantas de Opel apoyan la oferta presentada por el fabricante de componentes austriaco-canadiense Magna, porque favorece más a las plantas alemanas. GM se inclina en principio por el inversor belga RHJ, filial del estadounidense Ripplewood, porque no entraña el peligro de transferencia tecnológica hacia Rusia, lo que sí teme en el caso de Magna.

Magna presenta su oferta en alianza con el fabricante de automóviles ruso GAZ y el banco Sberbank. La última palabra la deberá tomar la entidad fiduciaria que administra Opel desde que GM se desprendió de su negocio europeo, justo antes de presentar suspensión de pagos a finales de mayo.

Alemania es, entre todos los países europeos con plantas de Opel, el que más fábricas tiene y el que más avales públicos está dispuesto a ofrecer, un máximo de 4.500 millones de euros. Además, exige al ofertante garantías de futuro para la compañía.

Plan de ajuste

Toyota, primer fabricante mundial de automóviles, está inmerso en un plan de reestructuración para adaptarse a la nueva demanda y dar salida así a los stocks. La crisis económica mundial y la fortaleza del yen han hundido las ventas del grupo.