Irán

El nuevo gobierno de Ahmadineyad contará con al menos dos mujeres

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, avanzó hoy la composición de su futuro gobierno, en el que por primera vez en la historia de la República Islámica habrá al menos dos mujeres.

En declaraciones a la televisión pública, el mandatario explicó que trabaja "duro" desde hace un mes en su gabinete y que prevé presentar su composición definitiva el miércoles al Parlamento para su aprobación.

Ahmadineyad reveló que la parlamentaria Fateme Ayorlu, de 43 años, es su opción para dirigir el Ministerio de Bienestar Social, y la ex diputada Marzie Vahid Dastyerdi, ginecóloga de 50 años, es su apuesta para el Ministerio de Sanidad.

Además, dejó abierta la posibilidad de que una tercera mujer pueda sumarse al nuevo ejecutivo, que probablemente estará formado por 21 ministros y 12 vicepresidentes.

De lograr el exigido voto de confianza del Parlamento, ambas se convertirían en las primeras mujeres en alcanzar el grado de ministro desde que en 1979 triunfara la Revolución Islámica que acabó con la monarquía pro occidental del último Sha de Persia, Moahamd Reza Pahlevi.

La última mujer que ejerció el cargo de ministra en Irán fue Farrojru Parsay, quien tuvo la cartera de Educación entre 1968 y 1977 y fue ejecutada, acusada de corrupción, tras el triunfo del alzamiento.

Desde entonces, el ex presidente reformista Mohamad Jatamí fue el primero en dar un paso en favor de las mujeres al elegir vicepresidenta a Masumeh Ebtekar.

Igualmente, Ahmadineyad designó en su primer mandato a una mujer para hacerse cargo de una de las vicepresidencias del país, Fatameh Yavadi, responsable de cuestiones relacionadas con el medio ambiente.

El presidente también avanzó hoy que propondrá al hoyatolislam Heydar Moslehi como nuevo ministro de Inteligencia mientras que Alí Akbar Mehrabian y Mohamad Abbasi mantendrán sus carteras en Industria y Minas, y Cooperación, respectivamente.

Shamseddin Hoseini será propuesto para dirigir el Ministerio de Economía y Hacienda, agregó.

Según la Constitución iraní, la composición del gabinete debe ser aprobada por el Parlamento, que ha pedido al mandatario que escoja personas con experiencia para su próximo Gobierno.

La cuestión no parece un mero trámite, ya que Ahmadineyad afronta el escrutinio incluso del campo conservador, mayoritario en la Asamblea.

La agencia de noticias estudiantil iraní Isna informó días atrás de que 202 de los 290 diputados que forman la Cámara firmaron una carta en la que le pidieron al presidente un gabinete cualificado.

Al requerimiento incluso se sumó el presidente de la Asamblea, Alí Lariyani, quien subrayó que "el ministerio no es un lugar para aprender. Los ministros deben haber pasado ciertas fases".

El presidente había avanzado días antes su intención de renovar el Ejecutivo, con caras nuevas y jóvenes.

Además, un destacado miembro del tradicionalista Partido para la Coalición Islámica, Habibulah Asgaroladi, recordó hace una semana al presidente su deber de consensuar la formación del Gobierno con el líder supremo de la Revolución Islámica, ayatolá Alí Jameneí.

En el trasfondo, la polémica que el mandatario generó semanas atrás al proponer como primer vicepresidente a Esfandiar Rahimi Mashaii, a cuyo nombramiento se opuso el propio Jameneí.

Ahmadineyad insistió hoy en que formar un gabinete es una de las tareas más difíciles y que las nuevas condiciones en el país, tanto nacionales como internacionales, demandan un equipo apropiado que se ajuste a las mismas.

"Hemos entrado a una nueva etapa tras las elecciones con nuevas condiciones que requieren una nueva forma de gabinete que se adapte a estas condiciones", afirmó.

"Se necesita ahora a un gabinete más hábil que siga los intereses del pueblo y del gobierno", agregó.

Ahmadineyad resultó reelegido para un segundo mandato en las polémicas elecciones del pasado 12 de junio, cuyos resultados la oposición no ha aceptado.

En las protestas y disturbios que estallaron tras conocerse los resultados electorales murieron alrededor de una treintena de personas -según cifras oficiales- y cerca de 4.000 fueron detenidas.