Atentado

Estallan tres artefactos en Mallorca tras un aviso de ETA

La banda terrorista ETA ha avisado mediante una llamada de la colocación de tres artefactos en Palma de Mallorca. Los locales han sido previamente desalojados, por lo que las explosiones, de escasa potencia, no han ocasionado heridos.

El primer artefacto ha explotado hacia las 14:20 horas en el interior de los lavabos de señoras del bar La Rigoletta en el Paseo de Es Portixol de Mallorca y afectó parcialmente a la cocina del local, que había sido desalojado previamente.

El segundo artefacto, de escasa potencia y situado en el restaurante Enco de Palma de Mallorca, ha estallado de forma controlada sobre las 16:00 horas, según han informado fuentes de la lucha antiterrorista. El artefacto había sido localizado previamente por la Policía.

Una tercera bomba ha explotado sobre las 18:00 horas en las galerías comerciales existentes bajo la Plaza Mayor de Palma. La Policía está acordonando la zona, donde hoy no se registraba actividad, en un principio, al ser domingo. Bajo esas galerías hay un parking de varias plantas. La Delegación del Gobierno en las Islas Baleares ha confirmado que el tercer artefacto explosivo tampoco ha producido víctimas, al tratarse de una bomba de "muy poca potencia".

La central de la emisora de Radio Taxi de San Sebastián recibió a las 11:30 horas de esta mañana una llamada alertando sobre la colocación de un total de tres artefactos explosivos en otros tantos establecimientos hosteleros de Mallorca, que debían estallar entre las 14:00 y las 18:00 horas.

Comunicado de ETA

La explosión de estos artefactos se produce después de que la banda terrorista ETA remitiera un comunicado, esta madrugada, al diario Gara, en el que asumía la autoría de últimos cuatro atentados cometidos en junio y julio de 2009.

Los atentados reivindicados por ETA son el que costó la vida al inspector Eduardo Puelles en Arrigorriaga el 19 de junio, la explosión ante la sede del PSE en Durango del 10 de julio, la furgoneta-bomba en la casa-cuartel de Burgos del 29 de julio y la bomba-lapa que mató a dos guardias civiles, Carlos Sáenz de Tejada García y Diego Salva Lezaun, un día después en Mallorca.

El Gobierno y las Fuerzas de Seguridad del Estado extremaron las medidas seguridad ante el alto riesgo de que la banda volviese a actuar, tras la oleada de atentados de los últimos dos meses.