Fraude

La esposa de Madoff deberá justificar todos sus gastos superiores a 100 dólares

Ruth Madoff, la esposa del financiero Bernard L. Madoff, condenado a 150 años de cárcel por un fraude piramidal de más de 60.000 millones de dólares (41.645 millones de euros), deberá informar al administrador del proceso de insolvencia de la firma financiera de su marido, el abogado Irving Picard, de todos sus gastos superiores a 100 dólares (unos 70 euros) por lo que se verá obligada a llevar un libro de cuentas que refleje sus gastos.

Según dictaminó el pasado viernes el juez federal Burton Lifland, la esposa de Madoff deberá permitir al administrador el acceso mensual al libro de cuentas en el que deberán constar todos los gastos por un importe superior a 100 dólares.

El acuerdo, que puede suponer un brusco cambio en el nivel de vida acostumbrado por Ruth Madoff, clienta habitual de firmas de alta costura y los establecimientos más exclusivos de Nueva York, vino provocado por la demanda interpuesta la semana pasada por Picard contra Ruth Madoff con la intención de recuperar los 44,8 millones de dólares (31 millones de euros) que fueron transferidos a su esposa por Bernard L. Madoff en los últimos seis años a través de su firma de inversión.

En este sentido, el administrador de la insolvencia de la firma financiera de Madoff acusó a la esposa del autor del mayor fraude en la historia de EEUU de "vivir una vida de esplendor con el dinero estafado a los inversores".

Ruth Madoff, de 68 años, aunque no ha sido formalmente acusada port el fraude cometido por su esposo, acordó entregar a las autoridades la mayor parte del patrimonio familiar, valorado en unos 80 millones de dólares (56 millones de euros), para indemnizar a las víctimas de la estafa a cambio de conservar unos 2,5 millones de dólares (1,7 millones de euros) que no estarían vinculados a las actividades fraudulentas de su esposo.

Asimismo, ante el escándalo desatado tras descubirse el timo priramidal cometido por Bernard Madoff, su esposa se vio forzada a abandonar el exclusivo ático de Manhattan en el que el matrimonio residió durante más de 40 años y en el que Bernard Madoff permaneció recluido durante los meses previos al juicio.

En este sentido, el abogado de Ruth Madoff, Peter Chavkin, señaló que su cliente aún no ha logrado encontrar una nueva vivienda, puesto que a pesar de no haber sido acusada formalmente, la opinión pública se ha mostrado especialmente crítica con el papel desempeñado por la señora Madoff en la estafa.