Laboral

Consiguen una indemnización por despido tras amenzar con volar su fábrica

Los trabajadores de New Fabris que a comienzos de mes amenazaron con volar su fábrica de componentes para el automóvil si no recibían una prima de despido de 30.000 euros para cada uno aprobaron hoy la propuesta de 12.000 euros que pagarán Renault y PSA Peugeot Citroen que compraban las piezas.

De los 235 empleados que participaron en la votación sobre la indemnización, negociada entre los sindicatos y el Gobierno, 204 se declararon a favor y 24 en contra de esa prima de 12.000 euros que se llevarán los 366 asalariados despedidos de New Fabris por el cierre de la planta de Châtellerault, en el centro de Francia.

El ministro de Industria, Christian Estrosi, consideró que el fin de este conflicto significa que "es el diálogo social el que ha ganado" y en un comunicado señaló que si a la "ayuda personalizada para la búsqueda de un empleo" de 12.000 euros se añaden las indemnizaciones por despido, en total recibirán "de 29.500 a 31.000 euros según su antigüedad".

Estrosi puso el acento, en un comunicado, en que "desde el momento en que los representantes sindicales optaron claramente por el diálogo, ellos y yo nos aplicamos al mismo combate: ofrecer a cada uno de los asalariados y a su familia confrontados a esta situación difícil, los medios para garantizar lo mejor su futuro y restablecer su dignidad con el empleo".

El titular de Industria advirtió de que "el fin de toda forma de violencia y de amenaza será siempre la condición previa ineludible para las discusiones y las propuestas".

Los obreros de New Fabris habían montado a comienzos de mes un dispositivo de bombonas de gas conectadas entre ellas en la factoría que, según habían advertido, permitirían destruir las piezas fabricadas que estaban almacenadas en las instalaciones si no obtenían lo que reclamaban antes de hoy.

La exigencia de los 30.000 euros derivaba, de acuerdo con lo que afirmaban los representantes sindicales, en primer lugar con las primas que habían recibido otros 200 trabajadores del grupo Rencast -especialista de la fundición en aluminio- al ser despedidos.

Además, contaban con el valor de las piezas ya fabricadas para Renault y PSA Peugeot Citroenm así como una máquina nueva de Renault que estaba en la planta.

La empresa fue declarada en liquidación judicial el pasado 16 de junio tras haber estado durante algo más de medio año en manos del grupo italiano Zen, al que había sido atribuida a fines de año por decisión judicial.