Ignacio Sainz de Medrano

"El 30% de las nuevas hipotecas ya llevan seguro"

El desempleo es el enemigo más temido para los titulares de una hipoteca, aunque la contratación de un seguro de protección de pagos ofrece un colchón por el que la aseguradora se encarga de pagar las cuotas durante un plazo de hasta año y medio si el cliente se queda en paro. En pleno boom crediticio, fue muy escasa la contratación de este producto pero en la actualidad, con un horizonte en el que el paro podría llegar a una tasa del 20%, está aumentado su venta, según reconoce Ignacio Sainz de Medrano, director general de Cardif en España, una compañía aseguradora del grupo BNP Paribas y especializada en seguros de protección de pagos.

¿Qué demanda registran los seguros de protección de pagos ante la fuerte subida del desempleo?

Hay más demanda. Las entidades financieras están mucho más sensibilizadas a la hora de ofrecerlo en la red de oficinas, están intentando en definitiva proteger sus intereses de pago. Y el consumidor también está más sensibilizado y cuando le dicen que existe esta posibilidad, lo está aceptando. A pesar de que el tamaño de la tarta del crédito sea más bajo, el nivel de penetración del producto está subiendo. Es algo que suele ocurrir en épocas de crisis. Y quedan muy pocas entidades financieras que no tengan el seguro de protección de pagos, sólo dos o tres entre las 25 primeras. El nivel de esfuerzo de las entidades con las que trabajamos es tremendo para dinamizar la venta de este producto, les interesa.

¿En qué medida ha crecido entonces la contratación de estos seguros a raíz de la crisis?

La situación ideal es que, de cada 100 hipotecas, treinta llevaran seguro de protección en caso de desempleo o incapacidad temporal y que lo tuvieran cincuenta de cada cien préstamos personales. Hasta hace un año y medio, estábamos lejos de eso, en un 10% en hipotecario y un 30% en personales. Pero ahora nos estamos acercando y el nivel de penetración ha subido. Algunas entidades están muy cerca de ese estándar ideal, lo estamos viendo con muchas de ellas, que están pasando del 10% al 25% en hipotecas y del 30% al 60% en préstamos personales. Incluso en número de unidades vendidas es posible que hayamos crecido un poco.

Cómo se está reflejando esto en la facturación de la compañía?

Vamos a crecer ligeramente por debajo del 10% este año, hasta quedar por encima de los 200 millones de euros en volumen de primas. Y está muy bien, estamos muy contentos de haber podido seguir creciendo a pesar del entorno. En 2008 crecimos el 18%, aunque hubo dos mitades totalmente distintas. Un primer semestre donde la economía española no se daba por enterada de la crisis y un segundo semestre, a la vuelta del verano, en que se notó muchísimo la contracción en la financiación hipotecaria y en automóviles.

La previsión para 2010 es que la tasa de desempleo suba al 20%. ¿Será un año más difícil para Cardif, con más siniestralidad por un mayor número de parados entre sus asegurados?

No necesariamente. Esperamos cierta reactivación del empleo el próximo año. La destrucción de empleo continuará en 2009 y 2010, pero más atenuada. Pagamos 12 ó 18 meses de hipoteca como máximo y lo peor está ocurriendo ahora, que es cuando tenemos que ser más reactivos, muy activos en la comercialización del seguro. Tanto 2009 como 2010 van a ser años delicados, pero tenemos razones para ser medianamente optimistas.

¿Cree que debería ser obligatoria la contratación de estos seguros junto a los créditos para prevenir otras crisis?

No creo en las imposiciones. El producto está en el mercado y son las entidades las que deben decidir qué nivel de impulso le quieren dar y qué nivel de conocimiento para sus clientes. Llegará el día en que el consumidor, de forma natural, decidirá comprar el seguro de protección de pagos.

Protegerse frente al paro por 12 euros al mes

El coste de contratar una seguro de protección de pagos -con el que el titular de la hipoteca o del préstamo personal tendrá cubierta la cuota mensual en caso de paro o incapacidad temporal si es autónomo- ha subido a medida que se aceleraba la destrucción de empleo en España. Es mayor el riesgo de que el asegurado se quede sin trabajo, aunque el coste del seguro no va a ir mucho más allá del 2% del importe en el caso de un crédito hipotecario.

"Obviamente, el seguro de protección de pagos se ha encarecido. Hemos tenido que ajustar nuestras tarifas a una mayor siniestralidad", señala Ignacio Sainz de Medrano, director general de Cardif en España. Por ejemplo, para un préstamo hipotecario para un importe de 119.000 euros a un plazo de 20 años, la cuota del seguro es de 12 euros al mes. Su vigencia es para un periodo de cinco años y se activa en caso de desempleo o incapacidad temporal. En un préstamo personal por un importe de 11.000 euros a un plazo de cuatro años, el seguro cuesta 14 euros al mes, explican en Cardif.

Para Sainz de Medrano, la contratación de este seguro no depende tanto del perfil del cliente, de si está en una situación financiera más o menos desahogada, como de la sensibilidad de la entidad con la que firma el crédito. "Hemos visto pequeñas cajas que han tenido mucho interés por el producto y lo han hecho muy bien y entidades más grandes que no han tenido ese interés. El perfil del cliente no influye", asegura. En algunas entidades, la contratación de un seguro de protección de pagos es obligatoria para firmar la hipoteca, apuntan fuentes financieras.