Pequeños gigantes | Gestair

Treinta años siendo los chóferes del cielo

Gestair es la mayor empresa europea de taxis aéreos. Sus aviones vuelan a cualquier hora, desde cualquier lugar y hasta el aeropuerto más cercano al destino. En crisis reivindica sus servicios como una opción barata para viajar en el día y ahorrar tiempo, hoteles y dietas.

Hace 27 años las gambas de La Dorada, el restaurante madrileño donde nos hemos reunido con el presidente de Gestair, venían hasta aquí en avión. Frescas y directas desde la Costa del Sol. Sus dueños no podían permitir que el marisco fresco se transportara en camión durante horas y las conexiones aéreas entre Málaga y Madrid eran más que precarias. Por eso recurrieron al transporte personalizado que ofrece esta compañía. Además de gambas, en sus treinta años de vida, Gestair ha transportado órganos para trasplantes, caballos, aviones cargados de dinero y un número incalculable de ejecutivos y hombres de negocios. "Cualquier empresa del Ibex 35 utiliza nuestros servicios", concede Jesús Macarrón, presidente de la compañía, sin querer dar ningún nombre. "Es que la confidencialidad es uno de nuestros servicios", afirma.

Comenzó en 1977 junto a varios amigos, comprando y vendiendo aviones y avionetas, casi siempre de segunda mano. Dos años más tarde el grupo Merc fue el primero en confiar en ellos para que gestionaran el avión de su compañía. Para Macarrón, ahí se puso "la piedra angular" de su negocio. Este servicio consiste en encargarse de la gestión, mantenimiento y operación de aeronaves de otros. Además, los aviones se comercializan para otros clientes cuando el propietario no los está utilizando.

Treinta años más tarde muchas otras empresas les han confiado la gestión de sus aeronaves y en esta área tienen una cuota de mercado en España del 50% -existen unas 30 compañías de taxi aéreo en todo el país-. Sus aviones están en Madrid, Barcelona, Palma de Mallorca, Santiago de Compostela y La Coruña. Con este despliegue tienen capacidad para poner un avión en cualquier parte de España entre una hora y media y dos horas, después de que se solicite.

El negocio se ha diversificado mucho y hoy centra su actividad en aviación ejecutiva, aviación comercial y formación aeronáutica. Estas tres actividades les reportaron en 2008 una facturación de cerca de 200 millones de euros, con 63.395 horas de vuelo.

La división de Aviación Ejecutiva se llama Gestair Private Aviation y, además de ejercer como los taxis del cielo, en tierra se encargan de ofrecer servicio a los pasajeros y la tripulación y funcionan como consultoría para la compraventa de aviones. Gestair Commercial Aviation está especializada en aviación comercial y ofrece su servicio tanto en líneas de pasajeros como en carga de mediano y gran tonelaje.

La tercera gran pieza de Gestair es su escuela. Tienen una sede en Madrid y otra en Lisboa y forman tanto a pilotos como a asistentes de vuelo y mecánicos. La academia es la única de las tres patas de la compañía que no se ha resentido con la crisis. Al contrario, su número de alumnos ha aumentado en este periodo.

Aterrizaje en la crisis

Como tantas otras compañías Gestair está atravesando una zona de turbulencias. Las horas de vuelo en aviación ejecutiva han caído un 40% respecto a 2007 y las de transporte de carga, un 30%. "Ante este panorama lo primero que hemos tenido que hacer es aterrizar", afirma Jesús Macarrón. "Y hemos comenzado por deshacernos de activos improductivos y hemos continuado reestructurando la empresa". Hace un año entre sus objetivos de futuro se encontraban duplicar su facturación, pero la tormenta les ha obligado a revisarlos. "Nuestro nuevo Plan 2009-2011 es una continuidad estratégica del anterior, pero con importantes adaptaciones a las circunstancias actuales que dificultan de manera extraordinaria la financiación externa, lo que hace que de momento dejemos aparcadas las compras de otras compañías".

Los acuerdos con Iberia para gestionar sus tripulaciones y flotas destinadas tanto al transporte de pasajeros como a la carga han caído, junto con el descenso de la demanda. Sin embargo, respecto a la gestión de los aviones en propiedad, Gestair aumentó la flota que administraba en 2008 respecto a 2007, y logró captar un 15% más de aparatos gracias a la concentración que se está dando en el sector y a la estrategia de Gestair de centrarse en la gestión de aviones a terceros.

La explicación que da Macarrón es que, por un lado, quienes han seguido utilizando aviones privados han escogido el savoir faire de su compañía. Por otro, da un motivo de ahorro. "¿Cuánto vale el tiempo de un alto ejecutivo?", se pregunta Macarrón. "Nuestros aviones dan la posibilidad de ir y volver en el día con el consiguiente ahorro de tiempo y dinero que eso supone. No sólo es que no hay que estar dos horas antes en el aeropuerto (basta con cinco minutos), sino que la compañía no tiene que pagar ni hoteles ni restaurantes".

En 2008 han creado junto con Iberia la empresa Corjet Maintenance Europe, dedicada al mantenimiento de aeronaves ejecutivas. Ya realiza todo tipo de trabajos de mantenimiento -en línea, programado, reparaciones y trabajos no programados, AOG (Aircraft on Ground)- y ofrece soporte logístico y de materiales de repuesto a aviones ejecutivos. Nació en septiembre de 2008, en plena crisis, y con la vocación de convertirse en uno de los centros de mantenimiento de aviones ejecutivos de referencia internacional.

Para fortalecer su posición frente a la crisis están reforzando sus actuaciones en España con otros proyectos más allá de nuestras fronteras. "Mientras el mercado siga cayendo, habrá pocas oportunidades de crecer dentro del país". En septiembre comenzarán un servicio de transporte de carga y mensajería entre Europa y España. También, en estos meses, están apuntalando un acuerdo para transportar pasaje entre Europa y África que comenzará a funcionar en octubre.

La diversificación de esta empresa y su modelo de gestión de aviones ajenos la convierten en una compañía sólida y flexible para afrontar el nuevo escenario. Su firme aspiración es seguir siendo un gigante de su sector después de las turbulencias.

Datos básicos

¿Quiénes son?

Gestair comenzó comprando y vendiendo aviones hace 30 años. Hoy, su negocio está diversificado en tres ramas: aviación ejecutiva, servicio comercial y escuela de pilotos. Durante 2008 los 81 aviones de su flota volaron un total de 63.395 horas, facturaron aproximadamente 200 millones de euros y 536 empleados trabajaron para la empresa.

Aviación ejecutiva

Su presidente dice que este sector es el pilar maestro del negocio. Su flota la forman 27 aeronaves de distintos tamaños. Esta unidad de negocio está compuesta por dos divisiones: Gestair Private Jets gestiona vuelos privados ad hoc y administra aviones de propietarios que incluye su mantenimiento y su comercialización a terceros. Su servicio FBO asiste a pasajeros y tripulación en tierra.

Servicio

Esta actividad se dirige a las grandes líneas aéreas como un operador de servicios de pasaje y carga. Gestair trabaja actualmente con Iberia mediante acuerdo en régimen de Wet Lease, lo que quiere decir que Iberia alquila el avión y la tripulación, por lo que es al final Gestair quien da el servicio. Estos acuerdos sirven a Iberia para poder mantener el servicio cuando la demanda es mayor que su flota sin tener que comprar nuevos aviones. En concreto, la compañía presta servicio a Iberia a través de dos Airbus A-340.

Escuela de pilotos

La academia ofrece formación tanto en España como en Portugal. Allí se forman alumnos como pilotos comerciales, pero también asistentes de vuelo y mecánicos. Su beca Flight Student permite a los alumnos convertirse en pilotos de la compañía.

"En Madrid nos falta un aeropuerto digno"

"La situación del aeropuerto de Torrejón coarta el desarrollo de la aviación ejecutiva en España". Jesús Macarrón, presidente de Gestair, afirma que uno de los mayores obstáculos a los que se enfrenta su empresa es la precariedad de la base madrileña de Torrejón de Ardoz.

Este aeropuerto militar, que también utilizan las líneas ejecutivas, tiene la particularidad de funcionar sólo de día. "Madrid es la única ciudad del mundo con un aeropuerto de día y otro de noche", se lamenta Macarrón. Su negocio se distingue por volar a cualquier hora y lugar, pero en Madrid no les es posible atender las emergencias nocturnas.

"Si tenemos que volar después de las 12 de la noche, hay que trasladar el avión hasta Barajas antes de que cierre Torrejón. Esta traba nos hace ser ineficientes cuando suceden imprevistos. Por ejemplo, un viaje por la enfermedad repentina de un ser querido. Si el aviso nos llega por la noche, sólo queda esperar a que amanezca". Las bases de Getafe y El Álamo son las alternativas que se está planteando el Gobierno.