Fomento discutió anoche su plan anticrisis con las grandes constructoras
Los primeros espadas de las grandes constructoras españolas tenían anoche una cita en Fomento con el ministro Blanco. Sobre la mesa, un plan de inversiones adicional al PEIT y la participación de la iniciativa privada en nuevas concesiones. Las empresas, por su parte, iban a exponer sus problemas para financiar iniciativas de colaboración público-privada.

Juan Ignacio Entrecanales, Marcelino Fernández Verdes o José Mayor Oreja, máximos responsables de los negocios de construcción de Acciona, ACS y FCC, respectivamente, son algunos de los invitados a una cena que se iba a celebrar al cierre de esta edición en el Ministerio de Fomento. Fuentes familiarizadas con los detalles de la reunión aseguran que junto a ellos se sentaría el presidente de Seopan, David Taguas, y que el anfitrión iba a ser el ministro Blanco.
La cita responde a las conversaciones promovidas por el Gobierno para llegar a un acuerdo con los constructores y los bancos para promover actuaciones en obra pública que se sumen al Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT) y que logren paliar a base de nuevas obras la crisis que atraviesa el sector. La intención de Fomento es lanzar un paquete extraordinario de infraestructuras que inyecte 15.000 millones a lo largo de la legislatura y que sea cofinanciado por la iniciativa privada en unos 5.000 millones. Entre tanto, los asociados a Seopan elevan sus pretensiones hasta los 30.000 millones, de los que un tercio correría a cargo del Estado, un segundo tercio sería adelantado por las constructoras y recuperado a través del método alemán y los últimos 10.000 millones se promoverían a través de concesiones.
Como mar de fondo suena el problema de la financiación. Como informó CincoDías, las constructoras afrontaban este encuentro con un listado de infraestructuras ya adjudicadas, y aún por construir y explotar, en las que son incapaces de levantar el apoyo bancario. Entre ellas destacan distintos tramos de las autovías de primera generación adjudicadas en 2007. En este último caso, el Gobierno se plantea ampliar la vida concesional en esos tramos después de que los retrasos en los permisos para iniciar las obras de remodelación hayan complicado la financiación, represente gastos para aquellos que la tienen firmada y aplazado el cobro mediante el peaje en sombra.
El argumento anoche de las empresas era de apoyo al modelo de colaboración público-privada que apadrina Fomento, pero con la condición de que la Administración actúe como avalista, promueva los créditos participativos o asegure una rentabilidad de los proyectos a través de ingresos mínimos garantizados. Fuentes de Fomento explican que se contemplan las dos primeras soluciones.
Primero pasaron los bancos
La semana pasada fueron directivos de primer nivel del mundo de la banca quienes dieron su versión al Ministerio. En ese turno de contactos la interlocutora fue Inmaculada Rodríguez-Piñero, secretaria general de infraestructuras y Presidenta de la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre. Su elección se debe, entre otras cosas, a la familiarización con el mundo financiero que le ha otorgado su puesto de secretaria de Política Económica y Empleo del PSOE. Sobre la mesa estuvo el esquema de garantías que el Estado prepara para avalar a las empresas en la petición de créditos o la necesidad de apoyar la inversión en infraestructuras a través de préstamos participativos.
Consultadas por la reunión clave de anoche, la versión oficial que se ofreció a este periódico fue que "el Ministro y sus colaboradores íntimos están atendiendo a todos los agentes implicados en el desarrollo de las infraestructuras con el objetivo de apoyar la obra pública y ayudar a superar la crisis". Las mismas fuentes eludieron hacer comentarios sobre el encuentro con los constructores: "Ni desmentimos ni ratificamos".
La pública Ineco abrirá sede en EE UU
La firma de ingeniería Ineco, perteneciente al grupo de empresas de Fomento, se prepara para abrir una delegación en EE UU. Desde el Ministerio se argumenta que servirá de apoyo a las compañías españolas que van a pujar por proyectos como la alta velocidad ferroviaria.Tras la reciente elección de Talgo para fabricar trenes para Wisconsin, Fomento espera en agosto a una veintena de miembros del Congreso y Senado norteamericanos para conocer las obras de la línea de AVE Madrid-Valencia.