ANÁLISIS

Señales positivas en el sector industrial

Desgraciadamente uno no puede decir que estemos a punto de salir de la recesión o que las cifras de desempleo vayan a empezar a mejorar muy pronto. Además la operativa crediticia sigue sin normalizarse y el proceso de desendeudamiento (del sector privado que no del público) continúa su curso con consecuencias contractivas para el crecimiento económico en el corto plazo.

Sin embargo, en el sector industrial y sobre todo en aquellas ramas de la actividad donde el nivel de inventarios tiene un papel crucial, algo parece moverse.

La cuestión es que desde hace dos o tres trimestres, cuando se vislumbró el derrumbe de la demanda que se venía encima, muchas compañías y de manera especial el sector de automóviles empezaron a recortar su producción de manera drástica (de hecho la caída de la producción industrial ha llegado a niveles del 20% en tasa interanual) de forma que las escasas ventas que se han producido han servido únicamente para disminuir los excedentes de stocks acumulados.

Sin embargo, los datos de coyuntura económica más recientes sugieren que algo está cambiando ya, que al calor de las ayudas por parte de los Gobiernos y de un comportamiento algo menos negativo del empleo, se están empezando a reactivar las ventas. Ello llega en un momento de existencia de inventarios muy bajo, por lo que puede estar empezando a producirse una subida de la producción para recomponer esos stocks.

Quizá es un juego de unos cuantos meses y probablemente las dudas sobre la sostenibilidad a medio plazo están más que justificadas. Pero a corto plazo, todo esto puede suponer un repunte de la producción y, en definitiva, del crecimiento económico, que puede sorprender al alza respecto a las previsiones, cuando se conozcan las tasas de crecimiento del tercer trimestre sobre el segundo. En todo caso, sea como sea, tengan coche nuevo o sigan con el mismo, felices vacaciones.

Luis Peña Kaiser. Consejero delegado de Fonditel Pensiones