Juan Carlos Torres Inclán

"La empresa por las áreas donde opera es atractiva para ser opada"

Torres Inclán se muestra satisfecho de que su empresa haya superado los 150 años de historia. Este ingeniero cree que la capacidad para cambiar es clave para la supervivencia.

Considera que el rally bursátil de Duro Felguera se debe básicamente a su elevada cartera de pedidos y a la fortaleza financiera. Juan Carlos Torres Inclán añade que, aunque los accionistas con representación en el consejo son mayoritarios y estables, la empresa que preside es atractiva para ser opada por sus posiciones en mercados atractivos.

La cotización de la compañía, con una subida en el entorno del 80% en el año, está dando alegrías a los accionistas, ¿a qué cree que se debe esta trayectoria?

El valor había caído a finales de 2008 a una cotización mínima de los últimos años. Partía, por tanto, de una posición muy baja, pero efectivamente hay otras razones objetivas en las que se basa la subida. La primera es la carga de trabajo que, en estos momentos, es un factor muy valorado por los analistas y por el mercado. La segunda se refiere a las zonas geográficas en donde actuamos. Hemos emprendido una estrategia de internacionalización que crece gradualmente; este año vamos a tener unos volúmenes de ventas en el exterior que quedarán cerca del 70% de la facturación total, y en el próximo ejercicio estaremos próximos al 80%. Y no estar vinculados estrechamente con el mercado español es ahora un atractivo añadido.

"No hemos percibido riesgos en 15 años en Venezuela"

DURO FELGUERA 0,45 2,03%

El tercer factor al que se le puede atribuir el comportamiento alcista es nuestra excelente posición financiera. Contamos una posición neta de caja superior a los 300 millones. Eso, unido a las buenas expectativas de resultados -ya dimos en el primer trimestre una subida de los beneficios del 4%- y a una cartera de 2.391 millones de euros en máximos históricos forman un conjunto de factores que ha sido el motor de las subidas en Bolsa.

Pero como siempre los expertos ven algún riesgo y de Duro Felguera se habla de su elevada exposición a Venezuela...

Efectivamente tenemos una exposición importante en ese país, especialmente por el último contrato que hemos anunciado, que se eleva a 1.500 millones de euros. Pero estamos en Venezuela desde hace 15 años de forma ininterrumpida y yo diría que, aunque es posible que el riesgo exista, nosotros no lo hemos percibido en ningún momento a lo largo de estos años. Nuestros clientes en Venezuela siempre nos han tratado muy bien, hemos cumplido todos los compromisos y no sentimos el riesgo país que parecen percibir algunos analistas. Además hay que entender que no invertimos allí, somos unos meros ejecutores de proyectos.

¿En qué actividad notan más el impacto de la recesión económica?

El área que más acusa la recesión es la de fabricación. Nuestros talleres vivieron en los dos últimos años etapas muy buenas, todos estaban en números positivos, mientras que ahora algunos empiezan a resentirse por la caída drástica de pedidos. Nuestros talleres abarcan sectores muy diversos, desde el petroquímico al de obras públicas, incluso hacemos equipos médicos para grandes laboratorios. En todos vemos que se está produciendo una reducción importante de la demanda. No obstante, siguen manteniéndose en una posición aceptable. Pero hay que entender que el peso de esa actividad en el conjunto del grupo está en retroceso y representa el 10% de las ventas, que en total está en el entorno de los 1.000 millones de euros.

Pese a la remodelación, Duro sigue formando parte del no muy numeroso grupo de empresas industriales que cotizan en Bolsa.

En el inicio de nuestra historia Duro Felguera era una empresa minerosiderúrgica, luego estuvimos más enfocados a la actividad de bienes de equipo. Ahora seguimos manteniendo un perfil industrial alto, aunque el 70% de nuestra actividad sean proyectos llave en mano, que precisan de las aportaciones del área de ingeniería, suministros y construcción. Todos se desarrollan en el área industrial.

¿Es previsible un cambio en el accionariado o una ampliación de capital para abordar proyectos de crecimiento?

Entre nuestros accionistas estables no se han producido cambios desde hace varios años. El consejo representa algo más del 60% del accionariado y no vislumbramos cambios significativos, ni de entrada ni de salida. No tenemos necesidad de realizar una ampliación de capital. En estos momentos no tendría sentido, tenemos nuestra financiación cubierta y una operación de ese tipo significaría un dilución del dividendo; iría en contra de la política de la compañía con sus accionistas. Buscamos que los proyectos se autofinancien y hasta el momento lo estamos consiguiendo.

Además no hemos tenido en ningún momento, pese a la crisis financiera, problemas de liquidez. Como estamos muy internacionalizados, contamos con créditos en diferentes países y en diferentes monedas. Es una estrategia muy conveniente, especialmente para operaciones a corto.

¿Cree que es una empresa atractiva para un grupo que quiera posicionarse en España y América Latina?

Contamos con un accionariado muy concentrado, el capital flotante sólo asciende aproximadamente al 30%, con lo cual una opa tendría que contar con el apoyo de socios muy mayoritarios. Sin embargo, entiendo que es una empresa atractiva para ser opada, sobre todo por las actividades y las áreas en las que opera.

¿Pero cuenta con un tamaño idóneo para acceder a grandes concursos?

Nos sentimos cómodos con la dimensión que tenemos. Eso no quiere decir que no estemos pensando en crecer, pero por nosotros mismos, sin adquisiciones ni fusiones. Tenemos, asimismo, una dimensión adecuada para acudir a los concursos de proyectos importantes, la muestra es que vamos a algunos que superan los 1.000 millones o 1.500 millones. Y de cara a nuestros accionistas tenemos capacidad para subir en Bolsa, con la base de una excelente cartera de pedidos y de unos mercados con futuro.

Mantener el 'gancho' del dividendo

Con un pay-out (porcentaje de los beneficios que se destinan a remunerar a los accionistas) en el entorno del 70%, el consejo de Duro Felguera intenta que los dividendos sigan siendo atractivos. Y para lograr que los beneficios crezcan en el futuro ahondar en la diversificación geográfica es una de sus principales armas. En América Latina quieren tomar posiciones más fuertes en Brasil, donde cuentan con dos proyectos para Petrobras, y Torres Inclán destaca además la importancia de los mercados europeos. "Estamos construyendo centrales en Inglaterra, Italia, Holanda y Francia, pero también nos interesa India", añade. Sobre España afirma que ya preveían que iba a perder peso en su facturación, pero no sólo por el impacto de la crisis económica. El presidente de Duro Felguera se refiere, asimismo, "al fuerte periodo de inversión vivido en los últimos ocho años en todo tipo de equipamientos industriales e infraestructuras en sectores como el eléctrico, petrolero o cementero que han llevado en algunas áreas a la sobrecapacidad".

Por ello, añade que se han reorientado hacia países que necesitan todavía de la construcción de infraestructuras.