Para invertir

Regresa el apetito por los bonos convertibles

Muchos expertos aconsejan este activo, puesto que permite ganar exposición a la Bolsa en caso de subidas, pero es un colchón ante descensos de las cotizaciones.

Los bonos convertibles vuelven a encandilar. La estabilización del mercado ha disparado la demanda de estos activos, un producto que aglutina los beneficios de la renta fija, pues paga un cupón y el principal está garantizado, al tiempo que permite aprovechar las subidas de la Bolsa al dejar al inversor la opción de convertirlos en acciones a un precio determinado. La mayor confianza de los inversores en el producto, unos niveles de volatilidad aún elevados y la reducción de los diferenciales de crédito han llevado a muchos emisores a apostar por este activo para diversificar sus fuentes de financiación. Así, en lo que va de año se han realizado 122 operaciones a nivel mundial por un total de 26.459 millones de euros, según datos de Thomson.

"Los convertibles son nuestra apuesta. Permiten aprovecharse de una recuperación sostenida del mercado pero también son una opción más defensiva. Las emisiones se han disparado desde marzo. Las empresas ofrecen condiciones muy atractivas y la demanda es muy alta. La dificultad muchas veces es tener acceso a las emisiones", explica Olivia Mayell, gestora del fondo de convertibles de JPMorgan Asset Management.

La reapertura del mercado de convertibles este año, cerrado a cal y canto varios meses tras la quiebra de Lehman Brothers, ha animado a los emisores ante la buena acogida de los inversores. En Europa se han realizado 30 operaciones en lo que va de año por un total de 11.195 millones de euros, una cantidad que se acerca a los 15.350 millones ejecutados en 45 operaciones en 2008, pero que aún dista de los 33.150 millones de 2007 con 98 operaciones.

"La tendencia se mantendrá mientras el mercado siga estabilizado con tendencia al alza a medio plazo, los niveles de crédito de las compañías continúen relativamente bajos y dichas compañías necesiten diversificar sus fuentes de financiación", explica Luis Esguevillas, director de Equity Capital Markets para España de Citi.

El pasado ejercicio fue uno de los peores de la historia para los bonos convertibles. La quiebra de Lehman Brothers provocó ventas masivas de estos productos por parte de hedge funds, forzados a vender ante las apremiantes necesidades de liquidez, lo que provocó una corrección de los precios de estos activos a niveles irrisorios, en ocasiones similares a los de un bono basura. Desde los mínimos de marzo estos activos recuperan cerca del 14%, lo que lleva a muchos a preguntarse si aún les queda recorrido.

"El mercado aún no se ha normalizado. Todavía hay una cierta distorsión de la situación heredada el pasado ejercicio. Los convertibles todavía tienen recorrido. Si la Bolsa no hace nada el inversor recibirá unas rentabilidades muy interesantes y si sube también se beneficiará", añade Mayell.

Los diferenciales de crédito de los convertibles siguen siendo muy altos en términos históricos, lo que lleva a muchos a pensar que su posible estrechamiento será una de las principales fuentes de rentabilidad para los inversores.

La desaparición de muchos hedge funds, por otra parte, también ha variado el tipo del inversor que apuesta por estos activos. "El perfil ha cambiado a un inversor más fundamental que técnico, un inversor que invierte por la seguridad del retorno y el valor subyacente, y por las características implícitas del producto como volatilidad o crédito. Por eso creemos que la demanda se mantendrá siempre que las condiciones del mercado se mantengan", añade Esguevillas.

Esta característica ha provocado, además, que muchos de los nuevos emisores se vean obligados a ofrecer descuentos, lo que deja margen de revalorización a las nuevas emisiones. "A menudo ofrecen descuentos entre el 20% y el 30%", añade Mayell.

El entorno económico incierto lleva a muchos a aconsejar invertir en este tipo de activo para ganar exposición a posibles subidas de la Bolsa pero sin exposición total al riesgo. Por ello, muchos aconsejan invertir en carteras que combinen bonos de empresas cíclicas con otros de compañías de corte más defensivo.

Claves. Ventajas de un producto híbrido

¿Cómo funcionan los bonos convertibles?

Son un producto híbrido, a caballo entre la renta fija y la variable. Se trata de bonos empresariales que pagan un cupón fijo y dan la oportunidad a los compradores de convertirlos en acciones a un precio determinado. Si la acción supera ese precio el inversor puede transformar el bono en acciones y aprovecharse así de la subida del mercado. Si por el contrario la acción no supera ese preciodeterminado el inversor puede mantener el bono hasta el vencimiento y recuperar el capital invertido.

¿Qué ventajas ofrecen respecto a los bonos empresariales?

La rentabilidad que ofrecen los convertibles es algo inferior a la de los bonos corporativos normales. Sin embargo, los convertibles permiten al inversor tener exposición a la renta variable. Algunos expertos comentan que el mercado de convertibles se ha recuperado con cierto retraso, lo que da una cierta ventaja a este activo.

¿Qué compensa más emitir convertibles o bonos empresariales?

En términos de caja al emisor le compensan más los convertibles ya que parte del cupón que supondría un bono empresarial se queda sin pagar, compensado por la opción de conversión en acciones a vencimiento. Muchas empresas utilizan las dos fórmulas pues es aconsejable tener fuentes de financiación diversificadas y a largo plazo.

¿Dónde están los mayores riesgos dentro del universo de convertibles?

En 2008 las ventas forzadas de estos activos se dieron sobre todo en los mercados más líquidos. En los mercados ilíquidos existe más riesgo de no poder vender. El año pasado muchos inversores no se pudieron desprender de estos activos en Asia y otros mercados de tamaño más reducido.