Tomás Iriondo

"La crisis fomenta nuevos modelos de gestión"

Desde el 'cluster' de las Tecnologías Electrónicas, Informáticas y de la Comunicación del País Vasco (GAIA) confían en que el actual escenario económico puede acelerar el crecimiento del sector. Las cifras cosechadas en 2008 dejan margen para el optimismo.

Primero fue la calidad, luego vino el control de procesos y, desde hace unos años, la innovación es, según Tomás Iriondo, director general de GAIA, la palabra de moda en el entorno empresarial. El cluster vasco, que incluye a empresas como Euskaltel, Panda Security o Bilbomática, lo tiene claro: las TEIC (tecnologías electrónicas, informáticas y de la comunicación) están llamadas a ser el sector tractor de la economía. Con las cifras de 2008 recién presentadas, Iriondo opina que en 2010 se recuperará la senda ascendente que venía caracterizando al sector.

¿Qué resultados obtuvieron en 2008 y qué valoración hacen de los mismos?

Los resultados fueron positivos. Las 238 empresas asociadas a GAIA alcanzaron en 2008 una facturación de 3.315 millones de euros, un 9,3% más respecto a 2007, si bien a principios de año preveíamos que el crecimiento llegaría al 14%. Las exportaciones, el empleo y la inversión en I+D+i también aumentaron sustancialmente.

"Sólo desde la colaboración intersectorial capearemos la crisis"

¿Cómo esperan acabar este año?

La semana pasada presentamos un informe coyuntural en el que reiteramos la deceleración y afirmamos que ahora mismo el sector está creciendo a un -0,1%. Creemos que el segundo semestre no va a ser mejor, pero confiamos en que 2009 marcará el techo del crecimiento negativo. Nadie puede asegurarlo, pero muy probablemente 2010 será un buen año.

¿Atraviesa entonces el sector un buen momento?

Estamos convencidos de que la crisis nos ofrece nuevas oportunidades de crecimiento. Acelerará el despliegue de nuevos modelos de trabajo y de gestión, que implicarán un mayor uso de las TEIC. Las empresas van a tener que ser muy eficientes en el uso de los canales tecnológicos. Por ejemplo: ahora aumenta la importancia del outsourcing, es decir, establecer alianzas con otras empresas para que se ocupen de asuntos que no tengan que ver con su negocio principal. Este tipo de externalizaciones se va a tener que desarrollar con rapidez para poder sobrevivir. Además, sólo desde la colaboración intersectorial podremos capear la crisis.

¿No son demasiado optimistas?

La tendencia natural del sector es el crecimiento. La facturación se ha triplicado en lo que va de década, algunos años con tasas de crecimiento de dos dígitos. Ahora mismo el sector de las TEIC representa un 5% del PIB vasco, que es donde nosotros funcionamos, y un 15% del PIB industrial. Pero su influencia en la economía es tanto mayor por ser un sector muy transversal y por condicionar el desarrollo de productos y servicios en otros sectores.

¿Qué hay que hacer para recuperar el ritmo de crecimiento?

Nuestro plan de refuerzo sectorial comprende cuatro cuestiones. En primer lugar, dinamizar el despliegue de los modelos empresariales en red, es decir, fomentar que las empresas españolas trabajen en el uso de las tecnologías para su mejora competitiva. En segundo lugar, apostar por la internacionalización de las pymes. En tercer lugar, seguir apostando por la formación de calidad de los profesionales en activo. Y en cuarto lugar, luchar contra la carencia estructural de profesionales: hacer que la sociedad y especialmente los jóvenes sientan que el nuestro es un sector de futuro.

¿Cuáles son los subsectores con más capacidad de desarrollo?

Hemos identificado tres segmentos de mercado de especial interés. El primero de ellos es el de las energías, muy sólido en los últimos años, especialmente gracias al creciente despliegue de las energías renovables. El segundo es el del transporte y la logística, toda una apuesta de futuro. Creemos que va a sufrir importantes cambios porque afloran necesidades muy concretas, especialmente inducidas por los recortes de gastos. Además, es de los pocos que sigue creciendo. Y el tercero es el de la salud, un segmento emergente debido a la tendencia a acercar los servicios al hogar para liberar recursos públicos. En cualquier caso, tampoco podemos olvidarnos de subsectores como los sistemas de información y la nanoelectrónica.

¿El sector está suficientemente apoyado por las instituciones?

Uno siempre querría recibir más, pero la verdad es que no tenemos quejas. Ahora lo importante es que las Administraciones hagan de tractor, que faciliten la instalación y promoción de las nuevas tecnologías, empezando por dar ejemplo con sus propias estructuras.

Crecer a base de innovación y alianzas estratégicas

Desde que nació en 1983, GAIA ha hecho de la promoción de la innovación su principal estandarte, aunque también apoyan a sus asociadas en cuestiones como formación, recursos humanos, internacionalización, certificaciones y establecimiento de alianzas estratégicas. "GAIA se creó para que las compañías del sector pudieran enfrentarse juntas a la transición de la electrónica convencional a la microelectrónica", subraya Iriondo. "Hoy el reto, además de salir de la crisis, es dar el salto de la microelectrónica a la nanoelectrónica", sentencia.

La inmensa mayoría de las 238 empresas pertenecientes a GAIA son pymes. Con todo, es imposible negar su capacidad de innovación. Algunas de ellas han desarrollado productos o servicios que parecen sacados de relatos de ciencia ficción. Un ejemplo: Scutum, un proyecto hispano-indio en el que han colaborado varias empresas vascas, ha elaborado una sábana inteligente que previene contra la malaria y otras enfermedades tropicales a través de materiales nanotecnológicos incorporados al tejido de la prenda.

Otra muestra de cooperación empresarial e innovación es el proyecto Biogiltz, diseñado por la Universidad Deusto y financiado por capital privado. Han desarrollado algo nunca antes visto: una llave biométrica que permite el control de acceso a través de la lectura de las venas de las manos.