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La CMT congela la cuota de abono de Telefónica para 2010

Telefónica no podrá subir el precio de la cuota de abono del teléfono fijo el año que viene. Es una de las pocas tarifas finales que siguen reguladas y la CMT ha decidido congelarla. Será el tercer año consecutivo en el mismo precio, con el objetivo de reflejar las mejoras de eficiencia y ajustarse a la media europea, porque ahora es más caro, según el regulador.

Sea cual sea la inflación de este año o el que viene, los clientes de Telefónica seguirán pagando la misma cuota de abono mensual por su teléfono fijo en 2010. Serán 13,97 euros cada 30 días, la misma cantidad que en 2008 y que en 2009.

Quien así lo ha decidido no es Telefónica, sino de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT). La cuota de abono es el único precio final que todavía está regulado, lo que significa que el ex monopolio no puede fijar libremente su cuantía. La operadora tiene cierta flexibilidad para hacer ofertas o descuentos, pero siempre de carácter temporal.

Por segundo año consecutivo, el regulador ha optado por congelar la cuota de abono y no permitir subidas a Telefónica. En 2008, este pago mensual llegó a su nivel actual tras revalorizarse al mismo ritmo que el IPC previsto y ahí se ha quedado desde entonces. Hasta ese año, la CMT permitía que Telefónica incrementara el precio según la previsión de inflación, lo que implicó subidas del 2% en 2007 y 2008.

TELEFÓNICA 3,56 0,68%

Las razones de la comisión para decretar el mantenimiento de la cuota de abono son varias. En primer lugar está el déficit de acceso, según la explicación de la CMT para justificar su decisión. Hasta 2004, a Telefónica le costaba más llegar a los hogares con su red de lo que cobraba mensualmente de forma fija, lo que le producía pérdidas recurrentes en ese campo, compensadas luego por otros servicios. Para ajustar este desfase, la cuota fue subiendo paulatinamente y el problema ahora ya no existe. De hecho, el margen de los servicios de acceso de Telefónica "es positivo", dice la comisión.

Otro argumento es que los mecanismos para la fijación del precio de la cuota de abono deben intentar simular las condiciones que se darían en un "mercado en competencia", lo que significa que las ganancias de eficiencia y productividad conseguidas por Telefónica "deben trasladarse a la factura mensual que pagan los consumidores".

La última justificación es comparativa. "La cuota de abono residencial de Telefónica está por encima de la media europea", desvela la CMT. El regulador quiere eliminar esta diferencia, pero sin tomar una medida drástica como podría ser una rebaja de precios. Por eso, confía en que la distancia "tienda a desaparecer con la congelación de la tarifa de 2009 y 2010".

El regulador ha ido liberalizando todas las tarifas finales de Telefónica a medida que la competencia comenzaba a rivalizar con ella con consistencia. El año pasado, la CMT dejó libertad de precios en la cuota de conexión, pero la de abono permanece bajo control regulatorio, ya que la comisión considera que así puede defender a los clientes y a otras operadoras del poder que sigue teniendo Telefónica en este campo.

Este cargo supone una fuente constante y segura de ingresos para la operadora. En 2008, ingresó 2.944 millones por este concepto, más las cuotas de conexión y los recargos en cabinas.

Una competencia cada vez más variada

Hasta hace poco, Telefónica era la única compañía que llegaba directamente con su red al hogar de los clientes, así que la competencia en cuota de abono era nula.

Pero llegaron las operadoras de cable, que en su arranque cobraban cuotas incluso superiores a las de Telefónica. Ahora, varias de estas firmas la engloban junto con tarifas planas de voz.

Vodafone también supone un nuevo tipo de competencia, ya que ha eliminado la cuota en su oferta de fijo.

Para combatirlo, Telefónica ha empezado a hacer ofertas temporales que reducen o regalan la cuota.