Boletín Electrónico del Inversor

La CNMV aconseja a los inversores no dejarse llevar sólo por la publicidad de los productos

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) publicó hoy el segundo 'Boletín Electrónico del Inversor', en el que recoge una publicación que aconseja a los inversores que no basen su decisión sólo en la publicidad y que conserven siempre los folletos publicitarios sobre los productos.

Los inversores pueden descargarse este documento de la página web del boletín de la CNMV, junto a otro publicado hoy sobre los temas más relevantes para los accionistas de empresas cotizadas, y en él se ofrece información sobre las prácticas publicitarias con ejemplos concretos.

La CNMV recuerda que, por su naturaleza, los mensajes publicitarios presentan los productos de la forma más atractiva posible, por lo que las posibles desventajas o limitaciones pueden resultar desapercibidas y pueden inducir a confusión o generar expectativas poco realistas a los inversores, si no van acompañados por las advertencias precisas.

Falta de información

En este sentido, advierten de que los mensajes publicitarios no pueden incluir toda la información que un inversor necesita para tomar las decisiones de inversión y que esta información sólo se puede encontrar en la documentación oficial que se encuentran disponibles en la CNMV.

Así, el organismo aconseja que los inversores no basen sus decisiones de inversión sólo en esta publicidad, sino que conozcan todos los detalles sobre el producto, aunque también destaca la importancia de conservar la publicidad de los productos, ya que las condiciones ofrecidas en la publicidad pueden ser exigidas por el inversor aunque no figuren en el contrato.

Asimismo, la CNMV insta a los inversores que si conocen alguna publicidad que induzca a error informe al organismo supervisor. Por otro lado, la entidad ha publicado una guía informativa sobre las preguntas que debe hacerse todo accionista de una compañía cotizada, en la que incluye los derechos y deberes y una amplia información sobre la junta, el consejo de administración o las operaciones con acciones.

En este sentido, la guía recoge que las compañías están obligadas a informar al mercado y que el inversor "responsable" debe consultar tres tipos de cuestiones: la información general sobre los estatutos, las participaciones o los hechos relevantes; información económico-financiera sobre las auditorías y memorias, e información sobre gobierno corporativo, reglamentos o juntas.