Economía

Hacienda eliminará la obligación de presentar los libros registro de IVA

El Gobierno eliminará la obligación para las empresas de presentar a Hacienda los libros registro de IVA, que incluyen el detalle de todas las facturas que una compañía emite y recibe. La medida, que estaba previsto que entrara en vigor en 2010, implicaba un incremento de la carga administrativa para algo más de un millón de empresas.

El Ministerio de Hacienda ha entendido las quejas de asesores fiscales y empresarios y retirará, según ha podido saber CincoDías de fuentes internas de la Agencia Tributaria, la obligación de presentar los libros registro. La exigencia, que afectaba a sociedades anónimas y limitadas, debía entrar en vigor en 2009, pero el Gobierno retrasó el año pasado su aplicación a 2010. Y, ahora, elimina al menos temporalmente esa exigencia.

El objetivo de Hacienda es mantener la situación actual, es decir, sólo las compañías adheridas al régimen de devolución mensual del IVA deberán presentar, como ya hacen ahora, los libros registro.

Por otra parte, la legislación vigente indica que tal obligación se extenderá al resto de compañías en 2010. Hacienda cambiará este punto y establecerá que la exigencia de presentar los libros registro para aquellas empresas que no reclamen la devolución mensual del IVA "se determinará por orden del Ministerio de Economía". Fuentes de la Agencia Tributaria indican que el cambio normativo implica, de facto, que la idea de exigir el envío del libro registro se pospone sine díe, aunque la redacción legislativa -aún no definitiva- sugiere que el Gobierno deja abierta la posibilidad de retomar la medida en el futuro. Por otra parte, no es descartable que el Ejecutivo opte por obligar a presentar los libros registro sólo a las grandes empresas.

En cualquier caso, la mayoría de sociedades pueden respirar tranquilas. La medida, de entrar en vigor, implicaba que todas las grandes empresas mensualmente y el resto, trimestralmente, deberían enviar a Hacienda el detalle de todas las facturas emitidas y recibidas. De cada una, se debía anotar la base imponible, el tipo impositivo, la fecha de expedición y un largo etcétera de datos. Se calcula que en España se distribuyen unas 1.700 millones de facturas al mes.

La mayoría de empresas, según los fiscalistas, no están preparadas para realizar tal trabajo y, aún menos, para remitir esa información telemáticamente, como fija la legislación. Incluso para las grandes empresas -con mejores sistemas informáticos y recursos- la medida supondría una carga de trabajo titánica.

La eliminación de la obligación ha provocado cierta división en Hacienda, aunque la mayoría entiende que en un momento de crisis como el actual resulta contraproducente reclamar el envío de los libros registro, ya que supone "un esfuerzo bestial".

Los inspectores pierden una valiosa información

El envío de los libros registro de IVA, de llevarse a cabo, supondría poner en manos de Hacienda una ingente cantidad de información y, por tanto, los inspectores contarían con una poderosa herramienta para cruzar datos de proveedores y clientes con el objetivo de detectar posibles irregularidades.

Actualmente, toda empresa tiene la obligación de llevar un libro registro sobre las facturas emitidas o recibidas, pero no deben enviarlo a Hacienda, simplemente guardarlo por si la Agencia Tributaria lo reclama en una inspección.

Las empresas que se apuntaron al registro de devolución mensual de IVA sí que han tenido que presentar cada 30 días los libros registro de IVA a lo largo de este año. En total, son cerca de 30.000 compañías, bastantes menos de las que preveía Hacienda. Francisco de la Torre, portavoz de la organización de Inspectores de Hacienda del Estado, destaca que el "poco éxito" del régimen de devolución mensual de IVA se debe a la obligación de presentar los libros registro. Una exigencia formal que ha provocado que muchas empresas opten por mantener el sistema de devolución trimestral o anual antes de facilitar tanta información a Hacienda.

Los inspectores de Hacienda consideran que las devoluciones mensuales suponen un importante riesgo de fraude, ya que si bien se obliga a estas empresas a entregar los libros registro, la mayor parte de la información que contienen no se puede contrastar con los proveedores o clientes hasta marzo del año próximo, cuando las empresas no adheridas a la devolución mensual presentarán la declaración anual de operaciones con terceros, el modelo 347.