Vino

Los viticultores urgen a que los excedentes de vino se utilicen para bioetanol

El desplome del consumo ha dejado un 30% de la producción de vino en España sin vender. Las bodegas han reclamado al Ejecutivo una línea del ICO para paliar los problemas de liquidez y que los excedentes se utilicen para producir bioetanol.

Las cooperativas que producen vino en España (600 bodegas y 233.000 familias) han lanzado un SOS a la Administración para evitar lo que consideran una "voladura" controlada del sector. El descenso del consumo, tanto el nacional como el internacional, ha provocado que las bodegas tengan a finales de junio el 30% de la producción sin vender, a tan sólo un mes y medio de que se empiece a recoger la uva para la próxima campaña. Al problema de logística se le ha unido uno de liquidez, ya que el brusco descenso de las ventas ha provocado que ninguna de las cooperativas haya cobrado aún nada de la producción que vendió en la anterior campaña.

En este escenario, los productores de vino han mantenido varias reuniones con el Ejecutivo en las que han solicitado con carácter de urgencia que se utilicen los excedentes de vino para producir bioetanol. De hecho aseguran que la industria transformadora no está cumpliendo con lo establecido por la ley, que fija que la mezcla debe llevar como mínimo un 10% de alcoholes vínicos. "En la actualidad apenas se llega al 3%. Si se llegara al 10% se podría dar salida a los excedentes acumulados en las bodegas, lo que contribuiría a reducir las importaciones de grano y a combatir los efectos del cambio climático", señala Joaquín Hernández, presidente del consejo sectorial del vino de las Cooperativas Agroalimentarias. La norma establece que los biocarburantes, tanto el biodiésel como el bioetanol, tendrán que representar el 3,4% y el 5,8% del combustible que utilice el transporte en España en 2009 y 2010, respectivamente.

Otros dos factores que han contribuido a la aparición de excedentes de vino han sido la paralización de las exportaciones a algunos de los destinos que más habían crecido en los últimos años, como Rusia, y la imposibilidad de acudir algunas medidas de regulación, como la destilación de crisis, ante la nueva normativa impuesta desde Bruselas. En las reuniones con representantes del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Marino y Rural, las cooperativas han solicitado también la puesta en marcha "inmediata" de una línea del ICO para aportar liquidez a las bodegas y la firma de nuevos acuerdos comerciales con Rusia.

Las exportaciones a ese país (el quinto más importante por volumen de ventas) se han desplomado en los últimos meses. Entre enero y marzo se han vendido más de 12 millones de litros, lo que supone un recorte del 63% en tasa anual. Es el descenso más importante que ha sufrido un destino de exportación y tiene su explicación por el fuerte deterioro de la economía rusa. Las aseguradoras no están dispuestas a asumir el riesgo procedente de las operaciones comerciales con los operadores rusos ante el fuerte deterioro de la economía local, en la que se ha disparado la morosidad y el retraso en los pagos. En este contexto, las cooperativas han reclamado al Ejecutivo que inicie negociaciones diplomáticas con el gobierno ruso para sellar nuevos acuerdos comerciales bilaterales, de tal manera que se vincule las ventas de vino a Rusia con las compras de gas a España.

Mayores bajadas en los más baratos

Un análisis pormenorizado de las cifras de exportación entre enero y marzo deja entrever que los más perjudicados por la caída de las ventas al exterior han sido los productores de vino de mesa. En ese periodo, las exportaciones cayeron un 26% en tasa interanual y ese desplome se dejó sentir entre sus principales clientes como Alemania y Francia, que se anotaron caídas cercanas al 15%. Alemania compra un 10% de los vinos de mesa en España, mientras que en el caso de Francia adquiere un 30% del vino a granel que se exporta. El vino se manda sin tratar y posteriormente se envejece y se comercializa con marca francesa, una técnica también utilizada por los productores italianos de aceite.

La caída ha sido menor en los vinos con denominación de origen, cuyas exportaciones bajaron un 18% entre enero y marzo, mientras que en el caso de los espumosos, las ventas subieron un 36% en ese mismo periodo.