El consejero delegado de Ericsson deja la firma para presidir BP
La larga y tensa búsqueda de nuevo presidente en la petrolera británica BP ha terminado al fin, pero lo ha hecho con sorpresa. Será el primer ejecutivo del líder mundial en fabricación de redes de telefonía móvil, Ericsson, quien asuma el puesto. Su nombre es Carl-Henric Svanberg, de 57 años, que llegó a la compañía sueca en 2003 para sacar a esta empresa de tres años de pérdidas. Lo hizo y llevó a Ericsson a una senda de crecimiento que le ha hecho merecedor ahora del reconocimiento de BP, donde asumirá la presidencia a partir del 1 de enero de 2010 y que nunca ha tenido nada que ver con el petróleo.
Pero pese a su trayectoria, su salida de Ericsson no ha sido mal recibida. Y es que Svanberg tiene una mancha en su expediente que pocos analistas han olvidado. Sucedió en 2007, cuando la compañía hizo un profit warning un mes después de realizar una presentación en la que se aseguró que la demanda era fuerte. Ese día, Ericsson cayó en Bolsa un 24%. Varios gestores de fondos prometieron no volver a entrar en el valor hasta que hubiera un presidente distinto.
Desde ese momento, los rumores de cambio en la cúpula fueron constantes. Quizá por eso, BP ha encontrado un presidente tan cualificado para un puesto que ha llegado a pensarse que estaba malito. Ante el retiro del actual presidente, Peter Sutherland, la segunda petrolera del mundo inició una búsqueda que llegó hasta Río Tinto y que se vio contaminada por los movimientos con Chinalco. Este error vició el proceso y se llegó a pensar que BP no podría contratar un alto ejecutivo, al menos en Reino Unido.
Lo fue a buscar a Suecia y lo encontró. Svanberg, sin ninguna experiencia en el mundo del petróleo, tendrá que aplicar lo que aprendió en Ericsson sobre recorte de costes y sobre cómo una compañía tiene que aprender a vivir con precios a la baja, como sucede con el petróleo. También se destaca su experiencia en los mercados emergentes como gancho para su nuevo puesto.
En Ericsson, mientras tanto, no han dudado en elegir al sucesor. Es el hasta ahora financiero, Hans Vestberg, que llegó a Ericsson en 1991 recién salido de la escuela de negocios y a quien muchos consideran el verdadero artífice de los logros de la compañía. El nombramiento fue muy bien recibido ayer entre los inversores, que sólo se preguntaron por qué se había tardado tanto.
Y es que Vestberg, a pesar de que sólo tiene 44 años, ha destacado desde hace tiempo como ejecutivo. "Lleva al menos diez años preparado para el puesto", aseguraba ayer a Bloomberg un analista de un banco de negocios. Por ahora, la nueva gestión no prevé grandes cambios de rumbo.