Análisis

Unas 100.000 empresas han echado el cierre en un año por el aumento de la morosidad

Unas 100.000 empresas han cerrado entre mayo de 2008 y mayo de 2009, de las que el 99,8% eran pymes, según un informe divulgado por Cepyme, que señala que la mayoría de las pymes tiene expectativas "muy negativas" sobre la evolución de la economía española, aunque prevén una menor contracción en el segundo trimestre de este año.

El presidente de Cepyme, Jesús Bárcenas explicó durante la presentación de un análisis elaborado por el observatorio de situación económica de las pymes dependiente de la patronal, que queda constatado el "progresivo deterioro" de la actividad de las pequeñas y medianas empresas en el último año.

"No vemos brotes verdes por ninguna parte en las pymes y los autónomos", apuntó Bárcenas, quien vaticinó un otoño "complejo" para las empresas en términos de cese de actividad y desempleo.

El informe difundido hoy subraya que entre mayo de 2008 y mayo de mayo han cerrado unas 100.000 empresas, de las que el 99,8% fueron pymes, mientras que hubo 1.227.000 trabajadores que dejaron de cotizar en la Seguridad Social en el mismo periodo.

Aumento de la morosidad

En cuanto a las causas por las que se cierran empresas, Bárcenas resaltó el "considerable" aumento de la morosidad de las administraciones públicas y de otras empresas, las dificultades de liquidez y la "atonía" de la demanda.

Además, señaló que sólo el 20% de los cerca de 40.000 millones de euros puestos a disposición del Instituto de Crédito Oficial (ICO) se han consumido en los seis primeros meses del año.

Otros problemas son el aumento de la desinversión residencial, las caídas del consumo y de la tasa de ahorro de las familias, así como el endeudamiento público, que "compromete al Estado durante años".

Por ello, el presidente de Cepyme reclamó mejoras en la financiación de las empresas, el seguimiento de las medidas adoptadas, el control del déficit público, la unidad de mercado, la formación de los trabajadores, el acceso energético y el fomento de la Sociedad del Conocimiento.

Emprender una reforma laboral

Insistió en la necesidad de llevar a cabo una reforma laboral aunque negó que los empresarios quieran que se facilite el despido, una cuestión que, reconoció, ha podido convertirse en "cortapisa" para la negociación.

Además, Bárcenas advirtió de que el acuerdo del diálogo social al que previsiblemente llegará la patronal con sindicatos y Gobierno no será "de calado" porque se incluyen temas "importantes" a corto y medio plazo, aunque faltan "muchos más".

A su juicio, el Ejecutivo debería tomar la iniciativa para legislar si así lo cree necesario.

Por otro lado, aseguró que no existe ninguna discrepancia personal con el presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, y que la discusión sobre si debe incluirse una comisión de autónomos en el seno de la patronal "no está cerrada".