Industria automotriz

España recuerda que debe esperarse al plan de viabilidad de Opel para hablar ayudas

El Gobierno español y el de Aragón recordaron hoy que debe esperarse a que se concrete el plan de viabilidad para las plantas europeas de General Motors -lo que se espera ocurra el 15 de julio- antes de hablar de respaldos financieros por parte de los países implicados.

"De momento no ha habido una petición explícita de aportación, en cantidad, al gobierno de España", dijo la secretaria general del ministerio de Interior, Teresa Santero, al término de la reunión de hoy en Berlín entre representantes del Ejecutivo alemán y de los restantes países europeos con plantas de General Motors.

Santero desmintió informaciones difundidas en medios alemanes, según los cuales España iba a respaldar con 300 millones de euros en avales a la empresa, cantidad que se uniría a otros 200 millones de euros por parte de Aragón para producir el próximo Meriva en la planta de Figueruelas.

"Es una noticia lanzada por un representante del comité de empresa, de los trabajadores, no sé de dónde ha salido", afirmó Santero ante medios españoles al término de la reunión en el ministerio de Economía y que se prolongó unas dos horas.

La secretaria de Industria salió así al paso a la alusión a unas declaraciones del presidente del comité de empresa de Opel, Klaus Franz, a la revista "Auto Motor und Sport", que hablaba de esos 500 millones de euros por parte española.

Según esa fuente, GM espera reunir 1.900 millones de euros de esos países europeos, más otros 1.100 millones de euros de Alemania, que se añadirían a los 1.500 millones de euros en avales ya ofrecidos por el gobierno de la canciller Angela Merkel al anunciar el acuerdo con la fábrica de componentes austríaco-canadiense Magna para la adquisición de Opel.

Hasta el momento, "se trata de un pre-acuerdo no vinculante", recalcó el consejero de Economía y Hacienda de Aragón, Alberto Larraz, asistente a la reunión junto con su colega de Industria y Turismo, Arturo Aliaga.

"Hasta que tengamos sobre la mesa un plan de viabilidad y de financiación, no podremos concretar nada", recalcó Larraz, para quien la reunión de hoy, la primera con representantes de todos los países implicados y de la Comisión Europea, había servido para conocer los puntos de vista y disponibilidad de cada uno de estos actores.

"La Comisión Europea ha dado a conocer el marco en que se pueden mover las ayudas de los gobiernos y los gobiernos debemos esperar a tener el plan de financiación lógico y posible", indicó Larraz.

El consejero aragonés explicó, asimismo, que se espera otra reunión parecida antes del 15 de julio, cuando supuestamente estará sobre la mesa el plan de Magna, para ver los avances en las negociaciones.

Tanto Larraz como Santero coincidieron en que en la reunión de Berlín no se había hablado de otros posibles inversores.

"No se ha puesto ningún otro inversor sobre la mesa, aunque sí se ha dicho que sería muy importante que hubiera otra opción, para que Magna hiciera una oferta más interesante", afirmó Santero.

El gobierno de Berlín insistió, tras el preacuerdo alcanzado con Magna a finales de mayo, que al menos teóricamente siguen en liza y se mantienen los contactos con otros inversores interesados en GM.

Según informaciones del diario Frankfurter Allgemeine Zeitung de hoy, la central del consorcio estadounidense ha puesto a disposición del potencial inversor chino Beijing Automovile Industry Corp (BAIC) las cuentas de Opel, para que formalice una oferta alternativa a Magna.

Alemania es el principal avalista de cualquier posible inversor en Opel. Las plantas germanas aglutinan a 25.000 de los 52.000 trabajadores de la filial europea de GM, pero Berlín se ha comprometido a buscar una solución "europea" y a mantener informados a los restantes implicados (Reino Unido, Suecia, Bélgica y Polonia, además de España).

Magna prevé deshacerse de unos 11.00 empleados en todas las plantas europeas, de los cuales 2.600 corresponderían a Alemania.

"Habrá reestructuración para todos, pero hasta que tengamos cifras sobre la mesa no podemos actuar", recalcó Larraz respecto a Figueruelas, donde trabajan 7.500 personas.