La City

La construcción hunde al metal y la química

La crisis constructora también afecta a las grandes empresas siderometalúrgicas y químicas. Además de los descalabros de las pymes de estos sectores, las grandes corporaciones no pueden afrontar periodos tan prolongados de baja utilización de la capacidad productiva. Cuando parecía que la situación se estabilizaba en la presentación de expedientes y cierres, Celsa y Basf han presentado sendos ajustes, que en el caso de esta última ha supuesto el cierre de una de las nueve plantas de la petroquímica de Tarragona.

La multinacional química ha decidido centralizar en Alemania la producción para espumas aislantes destinada al mercado español, demostrando además el escaso nivel de exportación de este tipo de factorías. Por su parte, Celsa también ha revisado a la baja las previsiones de ventas para este año y 2010, por las existencias acumuladas.