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Desarrollo

La ONU propone regular los contratos agrícolas con África

La ONU propuso ayer normas para evitar que la creciente adquisición de tierras de cultivo en África por parte de multinacionales y países terceros condene al hambre a la población local. En julio, el G-8 estudiará posibles compromisos.

Desde 2006, según el International Food Policy Research Institute, los inversores extranjeros han adquirido o alquilado entre 16 y 20 millones de hectáreas de territorio cultivable en países en vías de desarrollo (el equivalente de la superficie agrícola de Francia).

El relator especial de la ONU para el derecho a la alimentación, Olivier De Schutter, señaló ayer que esa tendencia puede ser favorable si ayuda a superar décadas de abandono de tierras, monocultivo o retraso tecnológico. Pero alertó del posible impacto negativo de los contratos si los firmante no respetan ciertos principios, como el derecho a la alimentación, a la autodeterminación o al desarrollo.

Schutter presentó ayer en Bruselas los criterios que deberían regir los contratos para evitar esos perjuicios. Y los resumió en la necesidad de que la negociación de los contratos sea transparente e involucre a la población local; prevea la protección de los agricultores y ganaderos autóctonos, para que no puedan ser expulsados del territorio; reserve una parte de la producción para consumo local, a precios blindados frente a la volatilidad de los mercados internacionales; y exija al inversor que opte por cultivos con uso intensivo de mano de obra y por técnicas que no dañen la productividad delterreno.

"Estos principios ayudarán a inversores y gobiernos anfitriones a negociar acuerdos que redunden en beneficio de la población local", aseguró De Schutter.

El relator de la ONU subrayó que la publicación de sus recomendaciones coincide con la preeminencia que los contratos agrícolas están ganando en la agenda política internacional. El G-8, a propuesta de Japón, negociará el próximo mes de julio posibles garantías para una "inversión responsable" en el sector agrícola. Y la Unión Africana también estudia la carrera por sellar contratos contratos con los países subsaharianos. El fenómeno, según el relator de la ONU, se ha visto alentado por la escalada de los precios de productos agrícolas a partir de 2006, el aumento de la producción de biofuel y el interés de los hedge funds y otros fondos especulativos en el sector primario.

El caso más reciente, con repercusión mediática, fue el frustrado intento de la multinacional coreana Daewoo de hacerse con 1,3 millones de hectáreas en la isla de Madagascar para garantizar la seguridad alimentaria de Corea del Sur.

Leoninos. Tres páginas sin ningún compromiso para los inversores

Los contratos de venta o leasing de cientos de miles de hectáreas de terreno agricola en África apenas ocupan "dos o tres páginas", según Olivier De Schutter, relator de la ONU."Es muy difícil tener acceso a ello", añadió. "Pero los que hemos visto, no incluyen ni un sólo compromiso por parte de los grupos de inversores".De Schutter advirtió que los convenios más peligrosos son los de cesión de la tierra "por periodos muy largos de hasta 99 años". Y señaló al Gobierno de Senegal como uno de los pocos que cierra contratos beneficiosos para su población.

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